La conservación del Medio Ambiente es una obligación, no solo del gobierno central, ni de los gobiernos locales, ya que todo lo que nos rodea constituye el medio ambiente, por lo que más que un compromiso, es un deber de todos mantener un entorno en condiciones favorables, con el supremo objetivo de conservar la vida de las generaciones presentes y las futuras. Porque no se trata únicamente de tener lugares adecuados para conservar la vida del hombre, plantas y animales, sino también de proteger los Recursos Naturales renovables y no renovables.
La Organización Mundial de Meteorología preocupada por el uso y el abuso inadecuado que se le viene dando al planeta, ha realizado varios estudios e investigaciones que confirman, que el calentamiento global está causando grandes inconvenientes a las condiciones climáticas actuales, que ha traído como consecuencia que se produzcan fenómenos meteorológicos más frecuentes e intensos, que por falta de políticas públicas adecuadas de prevención, se convierten en desastres naturales, tales como prolongadas sequias, intensas lluvias, devastadoras inundaciones que arrastran con todo lo que esté en su trayecto, y además inesperados ciclones y tornados, ocasionando pérdidas de vidas, daños a las infraestructuras y la irreparable destrucción de los recursos naturales.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), busca alcanzar un mayor progreso de los pueblos sin alterar el medio ambiente a través de un desarrollo sostenible. Es por esto, que en el año 1972 se crea el Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (PNUMA), cuyos objetivos están destinados a orientar a la población de la importancia que debemos poner, cada ciudadano, así como los gobiernos de conservar el medio ambiente, para tales fines promueven actividades para una mejor educación medioambiental.
En tanto, que en nuestro país, desde la llegada al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Dr. Francisco Domínguez Brito, éste ha dado muestra de preocupación por la conservación del medio ambiente y los recursos naturales, tomando medidas como la Resolución 14-2016, que prohíbe la producción agrícola, pecuaria y el asentamiento humano en las áreas protegidas del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (ValleNuevo). Y afirmo su decisión de rescatar esta madre de las aguas. Es importante destacar que aquí nacen importantes ríos, entre ellos, Nizao, Grande, Cuevas, Blanco, Banilejo, Ocoa y Tireíto.
La prohibición del reciclaje de metales o de otra índole y las actividades de desguace de los viejos barcos en los ríos Ozama e Isabela, es otra de las importantes medidas tomadas por Domínguez Brito, no obstante la basura y las sustancias químicas que vierten a estos dos ríos siguen contaminándolo.
El gobierno está trabajando en el saneamientos de algunas cañadas de los empobrecidos barrios circundantes a estos dos acuíferos capitalinos, que poseen una población de más de 20 mil familias, donde no existen ningunas condiciones de recogidas de basuras, ni mucho menos plantas de tratamientos de las aguas negras, lo que provoca que todos los desechos sólidos y aguas contaminadas vayan a parar a los ríos, y es que no hay una política de resolver las contaminaciones que se emiten a diario, a esto hay que agregar, que las industrias que descargan todos los residuos químicos, sin que el gobierno se preocupe por hacer varias plantas de tratamientos para salvar al Ozama e Isabela.
Recientemente se firmó con el Ministro de Educación Andrés Navarro, un acuerdo para fomentar la educación ambiental en las escuelas públicas, lo que significa un buen paso de avance en la lucha de la preservación del planeta y es en las escuelas y colegios privados que debe iniciarse el conocimiento y la necesidad tener el debido amor por la naturaleza, atreves de una eficiente y sana Educación y Gestión Ambiental, que estén presente en nuestras actividades cotidianas, que prepare a nuestros hijos por tener un país y un mundo mejor para optar por mejores condiciones de vida.
Todavía persisten muchos problemas medio ambientales, que hay que necesariamente que enfrentar, tal es el caso de los vertederos a cielos abiertos en todo el país, iniciando con la bomba de tiempo llamado Duquesa, ubicado en el municipio Santo Domingo Norte, en el cual se depositan los residuos sólidos del Gran Santo Domingo, contaminando la atmosfera y destruyendo el ecosistema. A diario vemos en los periódicos, las quejas de los munícipes por las basuras y las aguas contaminadas que emiten estos vertederos.
Los moradores de la provincia Peravia han externado su preocupación por el basurero a cielo abierto localizado a una distancia de menos de 500 metros de la ciudad de Baní. Lo mismo ocurre con las aguas del canal Ulises Francisco Espaillat, que están siendo contaminadas por el vertedero de basura del municipio de Navarrete, en la Provincia de Santiago, y que además los desperdicios de los hospitales de la zona son lanzados a este canal de riego.
Un caso patente es el vertedero del municipio de Villa Altagracia ubicado a menos de dos kilómetros del pueblo, en plena Autopista Duarte a la vista de todos, y nadie dice nada para resolver esta terrible contaminación.
El ministerio de Medio Ambiente debe tener un plan y estar en alerta porque ya estamos en la temporada de los incendios forestales, que muchas veces se producen más por manos criminales, que por la misma naturaleza. Hay que motivar e incentivar a los bomberos y brigadistas que son los responsables de apagar estos siniestros, que muchas veces no cuenta con los equipos necesarios para sofocar y controlar las llamas.
Es imperativo continuar con políticas públicas tendentes a evitar la deforestación y ejecutar un plan activo y vasto plan de reforestación, proteger nuestras cuencas hidrográficas, canalizar y en causar los ríos, evitar la extracción de materiales de ríos y arroyos, así como la limpieza y extracción de sedimentos de los canales de regadío.