Desde el principio de su incursión en las luchas políticas, Juan Bosch, proclamó: “La mujer no puede valorarse solo como una diferenciación de género, sino como un ser social, una agente generadora y receptora de derechos y deberes ni más ni menos que los hombres”.
En medio de la efervescencia feminista de los años 70 y 80, el profesor Juan Bosch visualizaba que la verdadera vía para la liberación plena de la Mujer estaba en cambiar los esquemas vigentes para entonces, de modo que ella ocupara el lugar que por derecho propio le corresponde en la relaciones de producción.
De esta manera, el fundador del Partido de la Liberación Dominicana establecía que la principal atadura de la incalculable proporción de mujeres que se desempeñaban como simples amas de casa o trabajadoras domésticas, era y es, la falta de inserción en la actividad productiva.
Los conceptos de Don Juan están expresados en el número 6 de Vanguardia del Pueblo, correspondiente a la semana del 16 al 31 de octubre de 1974, cuando todavía nuestro partido no había cumplido el primer año de fundado, en la entrevista titulada “Juan Bosch: La educación es una actividad clasista”.
Aunque el feminismo busca la liberación de las mujeres de manera integral, es preciso señalar que determinadas expresiones se enfocaban en los aspectos meramente de género, violencia intrafamiliar y en los derechos sexuales y reproductivos.
Bosch, en cambio, señalaba desde el principio, que el factor de cambio preponderante en favor de la mujer vendría con su inserción en las actividades económicas productivas.
Recordemos, en ese tiempo era extremadamente raro que las mujeres ocuparan puestos de mando en las empresas capitalistas y en las instituciones públicas, e, incluso, muchas damas contraían matrimonio solo para desempañar el rol de amas de casa.
Sin embargo, Bosch destaca que cuando una mujer es colocada al frente de una empresa o institución, de inmediato desarrolla sus capacidades gerenciales, su habilidad de tomar decisiones, así como todas las condiciones de carácter y de mente que acompañan esas capacidades.
El compañero Bosch apuntaba que de ser seres familiares, es decir, que su labor la desarrollaban solo como amas de casa, o en los casos de las capas más bajas de la pequeña burguesía, como trabajadoras domésticas, las mujeres dominicanas ameritaban transformarse en seres sociales, al intervenir en la producción social.
Resaltaba que cuando el cambio individual de una mujer que se educa y tiene la oportunidad de pasar de ser una trabajadora de hogar, o sea de su propia familia o de una ajena, a ser agente productiva en una empresa, o como emprendedora, esto determina que haya un cambio sustancial en su actitud ante la vida.
A mediados de los años 70, Juan Bosch advertía que para lograr el cambio en la sociedad dominicana, era imprescindible transformar la vida de las mujeres y sus roles en la economía, ya que ese cambio se reflejaría positivamente en la manera de sentir, de actuar y de pensar de todo nuestro pueblo.
Como Presidente de la República, Juan Bosch fue el iniciador de las políticas públicas de igualdad de género, y por tanto, de la reivindicación de la mujer, destaca Alejandrina Germán, miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana.
Indicó que ese gran avance llegó a través de la Constitución impulsada y promulgada por el Presidente Bosch en 1963, que consagraba importantes avances en materia de igualdad y equidad para todos los ciudadanos.
Germán apuntó que la Carta Magna promulgada por Juan Bosch establece como principio fundamental la igualdad como finalidad básica de los poderes públicos.
Añade, que en 2010, la Reforma Constitucional promovida por el entonces Presidente de la República, compañero Leonel Fernández, rescata lo que nuestro maestro y guía, Juan Bosch, nos dejó en 1963, al sostener “la igualdad es concebida como un valor supremo, un principio y un derecho”.
Refirió que con aquella Constitución de 1963, el país dio los primeros pasos hacia la igualdad entre hombres y mujeres.
Para Juan Bosch y el PLD; la Mujer juega un rol preponderante en la lucha por el bienestar definitivo del Pueblo Dominicano.
Por eso, desde su fundación nuestro partido ha reconocido el rol fundamental de las mujeres, y por ende, les coloca en la misma línea de trabajo y acción que el hombre.
En todas las instancias del partido, el fundador, líder y guía, compañero Juan Bosch, promovió un trato igualitario entre el hombre y la mujer. Incluso, en los equipos de seguridad, varias compañeras han formado parte activa siempre.
Ese trato deferente le ganó al profesor Juan Bosch el respeto de mujeres que no pertenecían al partido pero que reconocían su visión de construir una sociedad sin discriminación, donde todos tengamos las mismas oportunidades.
Alejandrina Germán, quien al igual que otras compañeras, ocupa un puesto en el comité Político del PLD, la más alta instancia de dirección en el día a día de la organización, y órgano ejecutivo del Comité Central, máximo organismo entre Congresos del Partido.
“De acuerdo a nuestros principios históricos, no podemos cambiar machismo por feminismo sino machismo por igualdad. Muchas mujeres del presente seguimos trabajando por una República Dominicana cada vez más justa, más humana, más inclusiva y más solidaria”, significó Alejandrina Germán.
Manifestó que inspiradas en la visión de Juan Bosch, las mujeres del PLD siempre han estado presentes en la conquista de sus espacios, en el ejercicio de sus derechos y participan de igual a igual en la lucha por la democracia, la independencia y la soberanía de la República.