Economía

Incierto panorama en mercados financieros aumenta apetito por el oro

Debido a la creciente incertidumbre geopolítica y económica que rodea a los mercados financieros, la demanda mundial de oro por los bancos centrales mantiene una tendencia creciente durante los primeros meses de 2019.

Según consignó un análisis divulgado este lunes por el Consejo Mundial del Oro (WGC), los bancos centrales, en su mayoría de los mercados emergentes, continúan acumulando el metal precioso a un ritmo saludable.

Prueba de ella es que las reservas mundiales de oro en bancos centrales aumentaron en 90 toneladas netas durante los dos primeros meses del año, en comparación con las 56 toneladas en el mismo período de 2018 y su nivel más alto de crecimiento desde 2008.

En febrero, por el ejemplo, dichas entidades compraron 51 toneladas netas, el mayor incremento mensual desde octubre de 2018, cuando los bancos centrales informaron un aumento en las reservas mundiales de oro de 105 toneladas.

La diversificación sigue siendo la motivación clave para que los bancos centrales compren oro, ya que la incertidumbre geopolítica y económica en curso continúa ensombreciendo el futuro, divulgó el estudio.

Además, de acuerdo con estimaciones recientes del WGC, la disputa comercial entre China y Estados Unidos junto a la volatilidad de los mercados financieros, además de hacer temer a los inversores acerca de una ralentización económica global, condujo a las naciones a buscar refugio en el oro con énfasis particular en el último trimestre de 2018.

La cantidad del metal precioso adquirida por los bancos centrales durante el pasado año representó el segundo total anual más alto registrado, cuando se agregaron 651,5 toneladas a las reservas oficiales de oro, refirió la fuente, un 74 por ciento más en comparación con el año anterior.

Esta tendencia, añadió el reporte, es consistente con una encuesta reciente encargada por el WGC que reveló que el 76 por ciento de los bancos centrales consideran que el rol del oro como un recurso de refugio seguro es altamente relevante, mientras que el 59 mencionó su efectividad como un elemento indispensable para diversificar la cartera.

Por su parte, casi una quinta parte de los bancos centrales manifestaron su intención de aumentar las compras de oro en los próximos 12 meses.

Mientras, los precios del oro subieron durante esta jornada en un uno por ciento para superar brevemente la marca de los mil 300 dólares la onza y se mantuvieron en sus máximos de más de una semana, ante un retroceso del dólar y un freno en el avance de los mercados bursátiles.

Hay un poco de menor apetito por el riesgo, el dólar cotiza débil y vimos una adquisición de oro por cuarto mes por parte del banco central chino. Una combinación de todos estos factores han llevado al oro hacia el área de mil 300 dólares, expresó el jefe de estrategia de materias primas de TD Securities en Toronto, Bart Melek.

Según reportó la principal entidad bancaria del gigante asiático, esa nación aumentó sus reservas en oro en un 0,6 por ciento a 60,62 millones de onzas para finales de marzo último.

Además de China, Rusia y Turquía descuellan como importantes compradores de oro a nivel mundial.
De acuerdo con estimaciones del WGC, Rusia compró más del 42 por ciento de todo el metal vendido durante 2018.

Al adquirir 274,3 toneladas de oro el año pasado, la nación euroasiática desplazó a China en el quinto escaño en relación a la tenencia de ese activo.

Turquía, por su parte, fue el segundo mayor comprador e incrementó así sus reservas de este metal precioso en 51,5 toneladas.

Tal como refirió el WGC, la demanda de oro en 2018 alcanzó cuatro mil 345 toneladas, un incremento del cuatro por ciento en términos interanuales, tendencia que, a juzgar por el aumento del proteccionismo comercial de Estados Unidos, podría mantenerse durante todo el año en curso. ( Ivette Fernández Sosa de Prensa Latina)

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