Daniel Cruz
(En medio del ruido de las candidaturas a diferentes puestos, pergaño estos párrafos para los ojos y oídos sensibles y las almas bien dispuestas para las cosas nobles)
Se cumplen hoy 30 de junio 110 años del nacimiento de Juan Bosch, una de las más elevadas cifras de nuestra intelectualidad, pionero en importantes experiencias políticas vividas por el pueblo dominicano y en la elaboración de tesis políticas y sociológicas.
Fue el primer presidente dominicano después de la muerte de Trujillo, condición en la que le tocó encauzar el país por los senderos de la democracia. Desde su llegada en octubre de 1961, convierte a la República Dominicana en una aula nacional a la que orienta y educa en el manejo de los conceptos y el significado de la vida en democracia. Lo hizo por medio de charlas cotidianas, que no se detuvieron durante los siete meses de su efímero gobierno; por el contrario –y así lo demuestran los libros en que han sido recogidos sus discursos y charlas– cuando fue presidente no detuvo su comunicación con el pueblo, a quien daba cuenta mes tras mes sobre sus planes, lo que venía haciendo y los resultados que estaban teniendo sus acciones. En esto era coherente con su criterio de que en democracia se debía gobernar desde una casa de cristal. Así era, y así actuaba el Juan Bosch político y el presidente.
Como intelectual, rindió la labor más fecunda a la que podía aspirarse. Literato insuperable. Maestro del relato corto, el cuento, elaboró su propia teoría sobre tan difícil género. Es lo más amplio y sustancioso de lo que se ha escrito en esa materia en nuestro idioma. Pese a ser muy buenos, el «Decálogo del cuentista perfecto» de Horacio Quiroga ni las notas escritas por Julio Cortázar se igualan al texto de Bosch.
En los campos de la Historia, la Política y la Sociología también dejó su impronta. Por ejemplo, es el primer latinoamericano en plantear que en América no se conoció el feudalismo, y elaboró una teoría sobre los efectos que tal situación tuvo en el devenir histórico de nuestros pueblos. Elaboró también una estratificación de nuestra pequeña burguesía en correspondencia con el tipo de sociedad que se desarrolló entre nosotros.
En el campo de la Historia, es el intelectual que aplica con más coherencia –y en esto también es pionero– en el estudio de nuestra historia el materialismo histórico. Sólo dos ejemplos: «Composición social dominicana» y «Guerra de la Restauración».
En el aspecto político tiene el mérito de ser co-fundador y líder de dos partidos políticos que se convirtieron en la principal fuerza del país y ambos han llegado al poder. Pero su relevancia política no se debe únicamente su capacidad de organizador y de líder. Es también el teórico político más importante de América Latina. Su «Tesis de la dictadura con respaldo popular» es un buen testimonio.
Atacada porque no decía cómo se pretendía llegar al poder, es un documento sesudo, con una coherencia interna y un estudio sin igual sobre las fuerzas sociales del pueblo dominicano y de cómo deberían actuar a través de sus representantes en el nuevo gobierno.
(A sus impugnadores porque no decía cómo se procuraría la toma del Poder, Bosch respondía que no hablaba de eso porque ese era un asunto que tocaba decidirlo al pueblo dominicano).
También se destaca en sus aciertos políticos el desarrollo de su teoría sobre la democracia representativa como una expresión política del capitalismo. En este aspecto remito a la introducción de su libro «Partido de Liberación Nacional, socialismo y capitalismo», además del trabajo que figura en ese texto sobre el mencionado tema.
En sus aportes como teórico político merece mención especial su tesis recogida en el libro «Pentagonismo, sustituto del imperialismo». La economía militar ha trascendido del aspecto económico para que sus beneficiarios sean los que tracen la política que se sigue en Estados Unidos, y desde ahí en el mundo. Pero además, estos sectores rigen la vida de nuestras sociedades en muchos otros aspectos, como lo podemos ver en que muchos descubrimientos tecnológicos de los que se beneficia la sociedad civil tuvieron uso primero en el campo militar. Igual acontece con muchos productos médicos. Del primero se puede mencionar, por ser el más relevante a nuestro juicio, la internet.
Por los aportes con que nos premió su inteligencia privilegiada, de los que estos párrafos son unas escasas pinceladas, es que hemos dicho en otras ocasiones que Juan Bosch pisó en el campo de la genialidad. Y por lo variado de las áreas que dominó con maestría hemos suscrito el calificativo que le dio Virgilio Díaz Grullón: hombre multitud.
Ese era nuestro Juan Bosch, quien se ausentó de este mundo el 1 de noviembre de 2001, para pasar desde entonces a hablarnos a través de sus obras y su ejemplo de vida.
¡Hasta siempre, don Juan!