El pleno de magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Guatemala oficializó el triunfo de Alejandro Giammattei y Guillermo Castillo en la segunda vuelta electoral del pasado 11 de agosto.
Según el acuerdo 533-2019, la planilla del partido Vamos por una Guatemala Diferente obtuvo un millón 907 mil 767 votos, equivalentes al 57,95 por ciento de los tres millones 291 mil 811 depositados en las urnas y dados como válidos.
La Unidad Nacional de la Esperanza, que proponía a Sandra Torres como Presidenta y a Carlos Raúl Morales como Vicepresidente, recibió un millón 381 mil 44 votos para un 42,05 por ciento.
De acuerdo con el presidente del TSE, Julio Solórzano, en los próximos días se entregarán las credenciales a las autoridades electas.
Solórzano confirmó que se realizaron sin dificultad las audiencias de revisión de escrutinio de todos los distritos conforme al procedimiento.
Cuestionado sobre el desarrollo de este proceso electoral -bajo acusaciones de fraude y marcado por la judicialización de las candidaturas-, el magistrado lo calificó como «inusual y con una serie de circunstancias».
El proceso funcionó; por supuesto, habrá que mejorar, meditar y reflexionar sobre distintos puntos, aseguró, en referencia a que en esta oportunidad entraron en vigor las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos aprobadas en 2016.
Giammattei y Castillo asumirán el poder el venidero 14 de enero, aunque desde hace una semana comenzó el traspaso de poderes según la metodología acordada con el saliente gobierno de Jimmy Morales.
En la historia democrática de Guatemala, la novena elección presidencial tuvo apenas un 38 por ciento de participación ciudadana, un síntoma de la apatía reinante y del fracaso de las propuestas de los partidos políticos tradicionales.