Los hijos de militares y empleados públicos de Estados Unidos, residentes permanentes, que nazcan en el exterior se verán afectados para obtener la ciudadanía por nuevas reglas del Gobierno, afirmaron hoy funcionarios.
Un despacho de la agencia Associated Press apuntó que las regulaciones anunciadas la víspera y previstas para entrar en vigor en dos meses, causaron confusión entre abogados de inmigración.
El problema se produjo en razón de un documento que pareció indicar que los descendientes de ciudadanos de Estados Unidos se verían perjudicados, y no será así.
Si el hijo de un estadounidense, militar o empleado público nace en el extranjero, entonces el niño será ciudadano estadounidense, aseguraron a reporteros las fuentes del Servicio de Ciudadanía e Inmigración.
Manifestaron que se trata de un cambio de requisito de residencia y afecta a militares y empleados públicos que son residentes permanentes y traen al mundo a un niño durante el tiempo de servicio en el extranjero, adoptan a uno que no es ciudadano estadounidense o son tutores de alguien nacido fuera.
De esta forma, se estandarizan los requisitos del Departamento de Estado y se requerirá modificar algunos documentos.
Las reglas para la residencia mayormente afectan a empleados públicos que son residentes permanentes y están asignados en el exterior.
Ellos tendrían que regresar a Estados Unidos y vivir de tres a cinco años en el país para poder solicitar la ciudadanía para sus hijos.
A juicio de defensores de inmigrantes, la administración del presidente Donald Trump ha tratado de manera injusta a los familiares de los uniformados que no son ciudadanos estadounidenses.
Obligar (a dichas personas) a atravesar obstáculos burocráticos sin razón aparente solo para naturalizar a sus hijos como estadounidenses perjudica enormemente a quienes han dedicado sus vidas a servir al país, manifestó Eric Rubin, presidente de la Asociación de Servicio Exterior Estadounidense.
Francamente, es difícil de explicar, y profundamente preocupante, agregó Rubin, citado por el sitio digital de la cadena de televisión CNN.
Para el senador demócrata Tom Carper, esta decisión del Gobierno de Trump establece un nuevo precedente peligroso y añade una carga innecesaria y potencialmente dañina a los miembros del servicio exterior norteamericano.
Nuestros valientes hombres y mujeres en uniforme y sus familias merecen algo mejor, subrayó.