Economía

Campañas contra el turismo dominicano, un ruido mediático

Las campañas mediáticas que se llevaron a cabo contra la llamada industria sin chimeneas en República Dominicana luego del fallecimiento de turistas norteamericanos en el país, afectaron el normal desarrollo de ese sector en 2019.

Catalogado por el ministro de Turismo, Francisco García, como un ‘ruido mediático irreal’, desplegado con fuerza para dar a conocer que en este territorio existían muertes misteriosas, dejó su huella y tuvo consecuencias.

Aunque las autoridades del país insistieron en su momento en dar a conocer datos para ratificar que República Dominicana era un destino turístico seguro para los visitantes, costó mucho restablecer los daños y aún quedan.

Según el Banco Central de la República Dominicana, durante el primer semestre de 2019, el país recibió cuatro mil 85 millones de dólares, cifra superior en un 3,2 por ciento a lo ingresado en el primer semestre de 2018, sin embargo, menor en cinco por ciento a lo obtenido en igual período del pasado año, comparado con 2017.

La baja, de acuerdo con economistas dominicanos, es achacada a la mencionada campaña pues era un sector que venía creciendo de año en año de un cinco a un 11 por ciento.

Asimismo, de enero a junio de este año, el dinamismo en la llegada de turistas fue disminuyendo hasta llegar a contraerse en julio con una tasa negativa de -0,5 por ciento, lo que significó una reducción en ese mes de llegada de extranjeros no residentes (turistas, en sentido estricto) en 90 mil 573 personas.

No obstante, aún las cifras reales no han sido reveladas y de acuerdo con la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores), el sector no ha cuantificado el costo económico que al país le provocó las denuncias hechas.

De todas formas, a la altura del pasado mes de octubre la llegada acumulada de visitantes no residentes arrojaba un total de cinco millones 359 mil 903 viajeros, para una variación de -1,2 por ciento comparado con igual periodo del año anterior.

Por ciento que equivale a una disminución de 64 mil 496 turistas, aunque en el caso de los dominicanos no residentes, se registró un crecimiento interanual de 15,2 por ciento (113 mil 215 viajeros adicionales), cuestión esta la cual compensó en parte la reducción de 3,8 registrada en la llegada de extranjeros no residentes,

En lo que respecta al caso particular de la llegada de pasajeros no residentes, en octubre se observó que la misma fue de 372 mil visitantes, eso significó una reducción de 42 mil 777 pasajeros (-10,3 por ciento) con respecto a igual mes del año 2018.

Hasta el momento, a la República Dominicana llegaron 4,6 millones de turistas y se proyecta que el 2019 cierre sobre los 6,5 millones, dijo el viceministro de Turismo para la zona Norte, Julio Almonte.

La llegada de turistas en 2018 fue de seis millones 568 mil 888, una cifra ‘histórica’, la cual no será superada como se esperaba.

El turismo llevaba una espiral de crecimiento y las estadísticas lo confirman.

A partir de la promulgación de la Ley 153 del 4 de junio de 1971, se inició en el país un proceso de promoción e incentivo al desarrollo turístico y se observa un importante dinamismo en los últimos 40 años, tal es así que en 1980 existían cinco mil 394 habitaciones y hoy están cerca de las 80 mil.

El hecho de que este año no se sobrepase la cifra es un llamado de atención a las autoridades turísticas para que tomen todas las medidas necesarias en función de evitar situaciones puntuales que afecten la imagen de esa industria sensible como pocas a los vaivenes de este mundo.

Realmente este país, como expresó García, es seguro y todo cuanto se manejó alrededor de las muertes de visitantes de los Estados Unidos, resultó algo que puede suceder en cualquier país.

Sólo en los últimos cinco años se recibieron en este territorio más de 30 millones de visitantes y del total, el 99 por ciento mostró satisfacción y el 94 aseguró volver.

Sin dudas, se montó una campaña contra el turismo dominicano y a partir de ese momento se hizo leña del árbol caído.

Según medios de prensa, el Departamento de Estado norteamericano publicó el pasado año las estadísticas de muertes de turistas en al menos 16 países en todo el mundo y República Dominicana está en el puesto 16 con 10 fallecidos y mientras por ejemplo México marcha en la punta con 196, los números son elocuentes.

Finalmente y ante la situación creada, el presidente dominicano, Danilo Medina, creó el Comité Nacional de Seguridad Turística, con el que se pretende erradicar las amenazas contra esta industria, principal fuente de divisas del país.

El Comité tiene como objetivo diseñar políticas, estrategias y programas para la prevención, detección, persecución y erradicación de amenazas que atenten contra la seguridad de la industria turística en la República Dominicana.

Se encargará de coordinar las actividades en materia de seguridad entre los diferentes entes que lo componen, entre ellos los ministerios de Turismo, Defensa e Interior, así como la Procuraduría General de la República y la Asonahores.

Asimismo, su responsabilidad será fomentar un clima de seguridad integral en el sector turístico nacional mediante la adopción de medidas de coordinación e integración para la eficaz actuación de las autoridades civiles, militares y policiales, así como de los demás organismos de seguridad del Estado y del sector privado.

Con esta medida se pretende evitar otra situación como la de este año, para de esa forma continuar rumbo a la meta trazada por el gobierno de llegar a recibir 10 millones de turistas por año.

Sin embargo se hace la recomendación el país debe trabajar en función de alcanzar la condición de un país seguro.

Si bien fue injusta la campaña, debería servir para desplegarse en función de trabajar fuerte por una nación la cual junto con sus bellezas naturales y la amabilidad de sus habitantes, pudiera contar con una real seguridad, tarea nada fácil en esta sociedad.

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