La experiencia no se improvisa.
Hoy padecemos los embates de una pandemia universal,que estremece los cimientos de las economías más poderosasdeAmérica Latina, Estados Unidos, Asia y Europa. Sin embargo, organismos internacionales como: el Banco Mundial, la Comisión Económica para América Latina CEPAL y el Fondo Monetario Internacional FMI, diagnostican que la economía de nuestro país; en el peor de los casos, tendría crecimiento 0. Es decir, no tendrá déficit.
Ese pronunciamiento, hecho público por las entidades arriba señaladas, es muy significativo y digno de tomar encuenta, al momento de elegir las autoridades presidenciales y congresuales, en las elecciones del próximo 5 de julio. Esto así, porque da testimonio de la salud y fortaleza de nuestra economía al momento previo a la crisis coronavirus Covid-19, así como, de la capacidad y el buen juicio del Gobierno, para dirigir y administrar los recursos públicos.
Nuestra historia reciente, registra una crisis bancaria en el año 2003, cuyo impacto fue tan devastador, que el sistema estuvo a punto colapsar. Las consecuencias fueron muy penosas y el manejo de la crisis por parte del Gobierno de turno fue tan errático; que hoy día, la deuda cuasi fiscal, del Estado Dominicano con el Banco Central,por ese concepto, asciende a miles de millones de pesos.Lo cual gravita negativamente en la economía nacional.
Aunque ambas crisis son diferentes, las circunstancias son similares, pues, en aquella ocasión, tuvo lugar justo luego del periodo de gobierno del PLD (1996-2000), exitoso por demás. Que tiene el mérito entre muchos otros, de haber modernizado la función operativa del Estado, así como de transformar la infraestructura vial de la ciudad de Santo Domingo, reorganizar y eficientizar el sector agropecuario y otros logros más que sería prolijo enumerar.
En esta ocasión, intentan volver después del gobierno del PLD (2016-2020) y en los albores de la crisis del coronavirus COVID-19, pero eso es imposible, nuestro país no merece semejante castigo.
Conocido todo lo anterior, que es una síntesis muy resumida de los tópicos tratados. Me toca recordarte amigo lector, que este momento es para NO improvisar. El país requiere de hombres y mujeres con mentes serenas, vocación de servicio, espíritu creativo, prudentes en sus decisiones, transparente en su accionar y con experiencia probada para solucionar crisis e impulsar la economía.
Al COVID-19, lo vamos a vencer quedándonos en casa y cumpliendo las recomendaciones de las autoridades de Salud.
La crisis económica post COVID-19, la superaremos votando por el PLD, el próximo 5 de julio.
¡ADELANTE DOMINICANO! ¡ESTE ES UN COMPROMISO DE TODOS!