Cristino…Hermano, todo esta sombrío, el aire pesado constriñe nuestro aliento.
El viento es frío y las olas del mar bravío parecen estar durmiendo.
Todo se acaba cuando se escapa al infinito tan excepcional ser humano. Noble, capaz y sencillo, como las hojas frescas de un árbol de vida.
Más aún en el valle de sombra y muerte, para ti hay luz en el refugio poderoso de Dios.
¿Que hace inmortal a un ser humano?, ¿el oro o el honor?, pues si es el honor, ya eres inmortal hermano mío. Tu viviste irrigando la semilla de la honra y la dignidad.
Sé, que como siervo del Gran yo soy, el soberano te concede estar a su lado, y también sé, que alcanzaste ver a tus hijos crecer; igual, consagraste a nuestra República lo mejor de ti, 30 años de servicio ejemplar y profesional.
Buscaste ser justo en la causa, siempre sembrando amor, comprensión y solidaridad.
Pero, no te imaginas cuan difícil es saber que ya no estarás fisicamente entre nosotros.
No me pidas que cargue tu ataúd, pues aun no he aprendido a sepultar a los que tanto quiero, y espero nunca poder hacerlo.
“No se entierra a quien se ama, se respeta y se admira”.
Estamos perdiendo la batalla del fatídico virus, y a pesar del terrible dolor que nos causa esta humillante pandemia que ha puesto de rodilla a la humanidad, con valentía y honor resistiremos. Muchos seres extraordinarios se han ido. Confiamos no sea en vano tu partida….
En tu estancia en la madre tierra viviste una vida frugal, adornado por la honra y el decoro, actitud de noble, solo de los grandes, muy escasa en una humanidad retorcida por la angurria y la barbarie.
¡Cuantos valores encierra una sola vida!, como si en ella existieran muchas vidas más.
Ironía del tiempo, si te digo que hoy día , cuando te eleva al cielo, Iman con quien tu siempre jugabas se gradúa con honores de su Master.
Descansa en Paz guerrero espiritual, Jesus ha concedido espacio de gloria a tu noble Alma.
Tus hijos, Joery y Michael, hermanas, hermanos, sobrinas, sobrinos, familias y amigos siempre te recordaran…