El pasado martes 16 de los corrientes, arribamos a la mitad del periodo presidencial del Lic. Luis Abinader, que inicio en esa fecha del año 2020. La ocasión es propicia para evaluar lo alcanzado; pero quizá, más importante seria retomar las promesas no cumplidas, y analizar las causas que impidieron alcanzar las metas propuestas.
En marzo del año arriba indicado, fuimos azotados por el coronavirus Covid-19, que devino en pandemia y trastorno la vida del pueblo dominicano en cuanto a temas tan vitales como: el sanitario, el económico y el social. Esto ya ocurría en otras latitudes del planeta con igual o mayor intensidad. Además del evento comentado, en Europa del este, estallo el conflicto bélico Rusia-Ucrania, en febrero del presente año.
El impacto producido por el C-19 en el país, en lo concerniente a: salud, economía y seguridad ciudadana ha sido devastador, sobre todo por lo inesperado y difícil de atacar, debido a la inexistencia de vacunas para prevenirlo. Esa realidad dificulto en cierto modo las iniciativas del Gobierno. La situación Rusia-Ucrania, incide muy severamente en lo relativo al flujo de turistas que recibíamos desde esos países, así como en los precios de granos, cereales y fertilizantes que importamos desde allá.
Estos acontecimientos nos dejan lecciones que, si son aprendidas y aplicadas por todos. La segunda mitad del periodo de gobierno podrá exhibir una lista más corta de promesas incumplidas y una cantidad mayor de metas alcanzadas. En cuanto al costo de la canasta básica, las medicinas, el transporte, la educación y otros, se hace imperativo reformular lo planificado. La seguridad ciudadana sigue siendo una tarea pendiente.
Afortunadamente, nuestro país está dotado de un robusto ordenamiento legal que, si la autoridades se dignan cumplirlo y hacerlo cumplir. Podemos confiar en que habrá supervisión y control en el uso de los recursos y fondos públicos, rendición de cuentas con transparencia, fiscalización e informes oportunos por parte de la Cámara de Cuentas y seguimiento a las recomendaciones contenidas en estos. De ser así, el costo de la vida habrá de bajar y se reducirá la delincuencia. Esperemos.
Hasta luego…