Con responsabilidad el Partido de la Liberación Dominicana asumió el reto de organizar la tarea de consultar a la población y a sus miembros sobre cuál de sus aspirantes a la candidatura presidencial recibe el mayor nivel de simpatía ciudadana.
Ese desafío se ha concluido con la satisfacción del deber cumplido. Muchas horas de trabajo, de capacitación del personal, de entrega de miembros y dirigentes tienen como resultado la culminación de un proceso exitoso, participativo, democrático, transparente.
En principio seis de nuestros dirigentes, tres mujeres y tres hombres, se lanzaron al ruedo en busca de demostrar su sintonía con la base partidaria y la población sin afiliación política, logrando movilizar el país en jornadas organizadas, sin apartarse del cumplimiento de los mandatos de las leyes y resoluciones de la Junta Central Electoral.
Un original proceso, bien diferenciado de unas elecciones primarias, que marca un precedente en el sistema de partidos en el país, tal y como lo reconocen los medios de comunicación,
Usando la tecnología, con una celosa supervisión, combinando el sistema electrónico con lo manual, en apenas horas el PLD y la Comisión Organizadora de la Consulta avanzaron resultados, mientras se continuaba con el cómputo.
Esos números presentan al compañero Abel Martínez con el mayor nivel de simpatía en la población, quien de inmediato destacó que los grandes ganadores son el PLD y quienes le acompañaron como aspirantes y sobre todo el país.
Una consulta realizada en un clima armónico de respeto entre los aspirantes, con un eficiente trabajo de la Comisión Organizadora de la Consulta (CONAP) y el respaldo sin reserva de la dirección partidaria, se corona con el éxito que toda la sociedad acepta y valora.
La mayoría de los miembros del PLD, de sus simpatizantes y de dominicanos y dominicanas sin filiación partidaria que acudieron este domingo a su recinto electoral a expresar su simpatía en la consulta han seleccionado a un dirigente con excelentes cualidades, formado políticamente, con experiencia de Estado, a la que suma capacidad de gerente extraordinario.
Haciendo caso omiso a augurios interesados de gente que nunca apuesta a sus propias fortalezas y superando el inconveniente de la desmotivación originada por una crisis económica que golpea a República Dominicana y al mundo, el Partido de la Liberación Dominicana acaba de anotarse un nuevo éxito. En las últimas semanas logró monopolizar la atención del país con el montaje de la consulta, la participación de los aspirantes y sus voceros en los medios de comunicación, así como de dirigentes que decidieron mantenerse neutrales en este proceso. Esa atención era el anuncio de que la consulta se cerraría, como en efecto ocurrió, por todo lo alto. Sin duda es el acontecimiento político del año y el anuncio de futuros triunfos del PLD.
El Partido de la Liberación Dominicana habló el domingo, y lo hizo para que todos lo oyeran. Seguimos siendo ese gran partido que Juan Bosch ideó y creó junto con un ejército de sus mejores discípulos. Así lo demostramos en la organización de la consulta y en su feliz conclusión.