Editorial

La admitida incapacidad de funcionarios

Las redes sociales han estallado, la opinión pública ha sido sacudida con declaraciones de funcionarios de alto nivel del gobierno del PRM en las que admiten su incapacidad para enfrentar situaciones que se generan en la administración pública.

Lo que hemos visto en estos días parece una competencia por el dislate o el despropósito mayor, para utilizar términos amigables, en respeto de la investidura de los funcionarios.

“A mí también me ha subido la tarifa eléctrica”, el entrecomillado corresponde a uno de los administradores de las llamadas EDES, que tiene a la población al grito y en continuos conflictos cada vez que se acude a una estafeta de pago, lo que permite recordar al usuario aquel discurso del jefe del Estado en el sentido de que los reajustes de la tarifa eléctrica se dejarían sin efecto. Como tantos otros, este anuncio resultó un engaño, profundizado con lo dicho por el flamante administrador.

“No se cuenta con dinero para indagar sobre los reportes de personas desaparecidas”, la frase corresponde a la senadora por el Distrito Nacional, quien desde su curul en la Cámara de Diputados se escandalizaba cada vez que surgía una situación que entendía podía afectar al pasado gobierno.

“Yo no habló de lo que no sé, yo no sé de medio ambiente”, antológica manifestación del economista designado para dirigir el Ministerio de Medio Ambiente, con tantos retos y desafíos en un mundo amenazado por el cambio climático y las agresiones medioambientales.

“Yo no soy responsable de la ejecución de la Policía Nacional, pregúnteles a los generales”, esta famosa expresión corresponde al ministro de Interior y Policía, a quien se le olvidó que proclamó que dirigía la Policía cuando se presentó ante una comisión de congresistas a representar al jefe de la uniformada.

“Realmente hubo un cambio para mal”, “No saben dónde están parados”, “Son inoperantes, incompetentes e ineptos”, son algunas de las reacciones publicadas en las redes sociales en respuesta a un renombrado periodista que publicó las barbaridades citadas.

Estas insensateces de funcionarios, que son además dirigentes políticos, en medio de una atmósfera cargada de pandemia, inflación, delincuencia, inseguridad ciudadana, alza en la tarifa eléctrica, caos en el tránsito con lamentables accidentes, deficiencias de los servicios públicos, despilfarro del presupuesto de la Educación, insuficiencias en los hospitales, motivan que gran parte de la población haya empezado a añorar los progresos alcanzados en las gestiones del Partido de la Liberación Dominicana, en las que se avanzó en el desarrollo, bienestar, la tranquilidad y en el ejercicio democrático.

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