Al menos 41 personas murieron y 124 resultaron heridas ayer lunes en los bombardeos israelíes sobre el Líbano, la mitad de ellas en una aldea cristiana al norte de Beirut, anunció el martes (15.10.2024) el Ministerio de Salud libanés. Mientras tanto, los combates continúan. El movimiento islamista Hezbolá indicó que hoy había disparado misiles contra «tres topadoras y un tanque» del Ejército israelí al sur del Líbano.
Estas últimas muertes elevan a al menos 1.356 el balance de muertos en Líbano desde la intensificación el 23 de septiembre de la campaña de bombardeos aéreos israelíes, seguida una semana después por incursiones terrestres, según un recuento de AFP basado en datos oficiales. Ayer Israel bombardeó por primera vez una zona de mayoría cristiana en el norte del Líbano y advirtió que seguirá «atacando a Hezbolá sin piedad».
«Mientras el mundo gira su atención a Líbano, no debemos olvidarnos de la situación de las personas de Gaza. Se encuentran en una situación realmente intolerable actualmente y el invierno les hará cada vez más vulnerables», alertó por su parte la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores británica, Anneliese Dodds, en una rueda de prensa. La número dos de la diplomacia británica advirtió de que toda la población de Gaza «afronta ahora el riesgo de hambruna».
En la Franja de Gaza murieron 55 personas y otras trescientas resultaron heridas en el último día, según datos del Ministerio de Sanidad del enclave, controlado por Hamás. «En el último día, las tropas eliminaron a múltiples terroristas y desmantelaron infraestructuras», dijo el Ejército a primera hora de la mañana en un comunicado sobre sus operaciones en el centro y sur de Gaza.