No sorprende la limitada opiniones de columnistas, comentaristas en medios formales y canales sociales sobre las 9.8 toneladas de cocaína incautadas en el Puerto Multimodal Caucedo, que estaban ocultas en un contenedor.
Las más de 21 mil libras del estupefaciente se descubrieron un día viernes y el lunes siguiente se incineraron en un acto con la presencia de las autoridades, incluyendo la magistrada Procuradora General de la República.
“Las primeras investigaciones indican que el contenedor cargado de guineos llegó al país procedente de Guatemala y, según lo establecido, varios individuos aún no identificados intentaban transferir el alijo a otro contenedor que sería embarcado en un buque con destino a Bélgica», explicó el vocero de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Ante esta versión el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, aseguró que el contenedor que salió de ese país y fue incautado con cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo, fue “contaminado” con la droga en República Dominicana.
¿De dónde vino la droga? La falta de claridad por parte del gobierno dominicano sobre el origen de la droga incautada deja muchas preguntas sin respuesta y muchas especulaciones.
Honduras también ha negado que la droga incautada saliera de sus puertos como se dio a conocer en el primer informe de la DNCD.
Que dos países de la región, incluyendo un jefe de Estado, desmientan un informe de una agencia oficial de República Dominicana es un escándalo mayúsculo de ribetes internacionales.
El presidente Luis Abinader informó que la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) preparan un informe sobre el alijo de 9.8 toneladas de droga decomisada en el Puerto Caucedo,
El mandatario confirmó también que Estados Unidos realiza un reporte sobre el decomiso.
Estamos a la espera de estos informes ya que perdimos la esperanza de recibir en detalle el origen, procedencia y propietarios de la droga en las comparecencias semanales del Presidente (LA Semanal), pero esta tribuna al parecer no se realizará en lo que resta de mes.
Mientras tanto los rumores ofrecen decenas de versiones que confirman que las nocivas sustancias se cargaron en el ya famoso puerto por la detección de grandes cargamentos de drogas.
Un ruidoso escándalo para cerrar el año y desde el Gobierno nada dicen, igual al merengue sin letra que “no dice nada”