El Congreso Constituyente instalado en Moca sanciona la nueva Constitución y la remite al gobierno provisional instalado en Santiago, para ser publicada en los pueblos bajo su dependencia. Esta Constitución ha sido considerada la más democrática que los dominicanos promulgaron en el siglo XIX y ha quedado como un modelo del pensamiento liberal de la época. Entre sus innovaciones y puntos más importantes pueden citarse: