Opinión

Añoramos la enseñanza de Moral y Cívica

En el mar de confusiones y pérdidas de valores predominantes en los tiempos actuales, tanto en República Dominicana como en gran parte del globo terráqueo, confieso añorar la enseñanza de Moral y Cívica.

Aquella materia obligatoria en las escuelas y colegios de República Dominicana, la que, al excluirse, ha traído consigo actitudes y conductas alejadas de valores y costumbres sanas.

Detenerse cuando en los edificios públicos se sube la bandera nacional , rendir respeto a los difuntos al paso del cortejo fúnebre, el respeto a los mayores, a los maestros, son cosas que se han perdido y la enseñanza de Moral y Cívica lo mantenía vigente.

El civismo es un valor patriótico que debe protegerse y que nos lleva al respeto de las leyes, de las autoridades legítimamente seleccionadas por el pueblo en el esquema democrático.

Cuánto se extrañan los gestos de jóvenes pararse de un asiento en un lugar público para cederlo a una dama o a una persona de edad avanzada.

Aprendimos en la materia Moral y Cívica que a la patria debemos amor y respeto, que deben manifestarse en el cumplimiento de los deberes que impone el patriotismo.

El respeto a las personas mayores y envejecientes; consideración a las mujeres, consideración y cuidado a los niños y adolescentes, se enmarcaba en el buen comportamiento, conducta, que lamentablemente se ha ido perdiendo.

Los buenos modales que deben acompañar a todo hombre o mujer y que se expresan en las reuniones o grupos humanos son cada día más escasos.

Los derechos y deberes de los ciudadanos se enseñaban en las escuelas en la materia Moral y Cívica al igual que el respeto a los valores religiosos.

Los tiempos actuales se caracterizan por un deterioro de la vida social que nos hace añorar la enseñanza de Moral y Cívica para reeducar al ciudadano y superar la situación actual que se expresa de forma errática e ingobernable.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas