Hoy 30 de marzo, rendimos loor y gloria al General dominicano José María Imbert, quien al mando de 500 hombres repelieron la invasión a Santiago del ejército haitiano, conformado por más de 10 mil combatientes, bajo el mando del General Jean-Louis Pierrot.
Ese 30 de marzo de 1844 las tropas criollas le infligieron una aplastante derrota a los intrusos; anunciando así al mundo ya las autoridades haitianas, la firme decisión de ser libres, independientes y soberanos, como lo había proclamado Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios.
Han transcurrido 181 años de aquel acontecimiento histórico, conocido como “La Batalla del 30 de marzo” o “La Batalla de Santiago”.
Hoy los gobiernos de la República Dominicana y la República de Haití tenemos relaciones diplomáticas, como la tienen los gobiernos y pueblos amigos.
El gobierno y el pueblo dominicano reconocemos al pueblo y gobierno haitianos como un país independiente y soberano, que se rige por sus leyes y costumbres; es nuestro derecho exigir al pueblo y gobierno haitiano reciprocidad en el trato.
Los dominicanos demandamos de Haití y el mundo: *Que se reconozca a la República Dominicana como un país Soberano, libre e independiente, con una Carta Magna o Constitución y leyes que rigen y normalizan el comportamiento de la sociedad.
Esto también deben recordarlo, aquellos dominicanos que por querer ser internacionalistas olvidan muchas veces ser nacionalistas; si no somos capaces de defender lo nuestro, sería demagogia querer defender lo ajeno.