Las Asambleas electorales fueron convocadas para que iniciaran el proceso de elección del nuevo Presidente República y su Vicepresidente de la República.
En ese momento el liderazgo político y militar lo tenía en la República Dominicana, el general Gregorio Luperón, líder del Partido Azul.
Esa posición le permitió organizar unos comicios sin oposición y presentar el binomio Ulises Heureaux-Casimiro Nemesio de Moya, que resultó ganador.