Tropas estadounidenses desembarcaron en Puerto Príncipe, Haití, y con la complicidad de políticos destacados, designaron presidente, quien aceptó convertir la nación en un protectorado de los EE.UU. Nueve meses y medio después, en mayo de 1916, los EE.UU. desembarcaron también en la República Dominicana, ocupando militarmente toda la isla.