Ante una potencial crisis de seguridad en la región, el embajador José Manuel Castillo Betances, presidente de la Organización Internacional de Embajadores por la Paz y el Desarrollo Democrático (OIEPD), propuso la celebración de una Cumbre CELAC–Trump, con el objetivo de prevenir una escalada que comprometa la paz regional y genere consecuencias humanas y económicas de gran magnitud.
El diplomático indicó que un encuentro de esta naturaleza podría representar un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas, económicas y de cooperación entre Estados Unidos y América Latina. Subrayó que se trataría de la primera cumbre de este tipo en la historia de la CELAC, desde su creación en Playa del Carmen, México, en 2010.
Castillo Betances enfatizó que la diplomacia preventiva debe constituir el eje central de esta iniciativa, cuyo propósito esencial es evitar una confrontación militar que desemboque en un conflicto armado, inadmisible en el contexto actual. En sus palabras: “Latinoamérica y Estados Unidos están llamados a entenderse porque comparten un mismo espacio: el continente americano”.
Reconoció que, pese al creciente avance de China en la región, Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de América Latina y el Caribe. No obstante, advirtió que esta posición podría verse amenazada si no se abordan con mayor comprensión las necesidades de desarrollo económico de la región.
En relación con los flujos comerciales, Castillo Betances recordó que en 2023 el total del comercio de bienes de América Latina y el Caribe (ALC) con su principal socio comercial, EE.UU, representó el 21.3% del comercio total estadounidense, eqiuivalente a US$1.097 billones. En ese año las exportaciones desde ALC hacia EE.UU alcanzarón un valor absoluto superior a los 611 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones estadounidenses hacia la region US$486 mil millones, lo que representa un déficit comercial de 125 mil millones de dólares a favor de America Latina y el Caribe.
En contraste, indicó que el comercio con China generó un déficit de aproximadamente 33 mil millones de dólares para America Latina y el Caribe en 2023. Ese año, el comercio total entre ALC y China ascendió a cerca de 450 mil millones de dólares, lo que representó el 8,2 % del comercio exterior total de China. Las exportaciones desde ALC hacia China alcanzaron los 208 mil millones de dólares, mientras que las importaciones chinas hacia la region sumaron 242 mil millones de dólares, reflejando asi un saldo negativo para ALC.
El embajador añadió que el desafío actual consiste en avanzar hacia una mayor diversificación y sofisticación de las exportaciones latinoamericanas, incorporando más valor agregado, tecnología y procesos industriales, con el fin de fomentar una relación más equilibrada y mutuamente beneficiosa.
Destacó, además, que el crecimiento sostenido del comercio con Estados Unidos consolida a este país como un socio estratégico, debido a su capacidad de consumo, dinamismo económico y cercanía geográfica. Estos factores, afirmó, lo convierten en un pilar para la estabilidad económica y social de América Latina y el Caribe.
Finalmente, Castillo Betances abogó por continuar explorando mecanismos de diálogo y cooperación constructiva con Estados Unidos, incluyendo la posibilidad de retomar la idea de un acuerdo de libre comercio continental. Según su visión, esta iniciativa tendría un impacto extraordinario en el desarrollo regional. Concluyó enfatizando que, más allá de la confrontación, los pueblos del continente americano aspiran a la paz y al bienestar, como base para una vida más próspera y digna. Por ello, se debe dar un chance a la diplomacia y montar la Cumbre CELAC-EE.UU