La migración es uno de los desafíos más
importantes del mundo, ya que la
migración internacional según estimaciones
de mediados del 2024, del Migratión Policy
Institute es de 304 millones de personas
que viven en un país distinto al de su
nacimiento, lo que representa
aproximadamente el 3.7% de la población
mundial, este aumento representa casi el
doble de los 154 millones estimados en
1990.
Estas cifras producto de los grandes flujos migratorios que han
ocurridos en todas las regiones del mundo, están impactando de
alguna manera en los países de tránsito, origen, destino y retorno
mucho de los cuales aplican políticas más restrictivas hacia la
migración, a lo que se debe agregar el aumento de los discursos
tóxicos y las violaciones a los derechos humanos.
Estos asuntos impactan de manera considerable la gobernanza
democrática, la protección y asistencia humanitaria de los migrantes
vulnerables y atentan contra la gestión de la migración de forma
ordenada segura y regular y al establecimiento de una hoja de ruta
para aumentar la cooperación mundial en materia de migración y
encontrar soluciones al entorno cada vez más complejo en el que se
produce la migración.
Existen datos irrefutables de que cuando la migración se gestiona de
forma segura y estratégica, puede ser una poderosa y beneficiosa
herramienta. Si apoyamos vías regulares para la migración, podemos
ofrecer oportunidades a los migrantes, proteger mejor sus derechos y
contribuir a una mayor prosperidad en los países de los que proceden y
en los que los acogen.
Una migración segura y bien gestionada alberga muchas posibilidades.
Los migrantes desempeñan un papel fundamental en los mercados
laborales: colman las lagunas de cualificación, impulsan la innovación y
el espíritu empresarial y resuelven los retos demográficos en sociedades
que envejecen, lo que permite aprovechar las contribuciones y
oportunidades que da la migración.
Los migrantes impulsan el crecimiento económico y son un sustento
para las familias y comunidades de origen, lo que a su vez fomenta el
desarrollo, las remesas de los migrantes constituyen un impacto
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transformador en la reducción de la pobreza de los hogares y en el
acceso a los servicios básicos, ya que estas fomentan las inversiones
locales, el espiritu emprendedor y la inclusión financiera.
Indudablemente que el impacto de la migración en el mundo se puede
ver de dos maneras la positiva y la negativa constituida por los grandes
flujos migratorios irregulares,que no son esperados y que son una
consecuencia estructural de las desigualdades económicas,
desequilibrios globales, el cambio climático, conflictos regionales,
guerras, persecuciones y violencia, lo que esta obligando a los paises a
gestionar esos flujos.
Aunque el proceso migratorio implica considerables esfuerzos y
sacrificios para los trabajadores migrantes, sus penurias no terminan
al llegar a destino. Por el contrario, allí deberán sortear obstáculos
mayores, ya que se enfrentarán a múltiples formas de discriminación
en el trabajo que desempeñen, en los salarios que perciban, en su
carrera laboral y en los riesgos del desempleo.
Esto hace necesario que los gobiernos asuman politicas sociales y
demográficas coherentes para afrontar con responsabilidad los graves
problemas de la migracion irregular y como estos impactan en el
mercado de trabajo, en el sistema de salud, en los servicios publicos,
sin caer en politicas discriminatorias que atenten contra la dignidad
humana y los derechos humanos de los migrantes.
Es importante humanizar el tema migratorio, no criminalizando a los
migrantes , ni propiciando discursos tóxicos que aumenten la
discriminación, aplicando politicas migratorias que equilibren control
gubernamental con protección humanitaria, lo que seria una
expresión de reconocimiento de la condición humana de los
migrantes y de su derecho a buscar una vida mejor.
El impacto de la migración en el mundo es de tal magnitud, que se
necesita de politicas migratorias que fortalezcan la protección
humanitaria, la cooperación y corresponsabilidad de los estados y el
respeto a los derechos humanos, ya que la verdadera autoridad de un
estado no se mide por su capacidad de vulnerar derechos y cerrar
fronteras sino por sus habilidades de garantizar justicia y dignidad a
las personas.
Las nuevas agendas politicas globales, reclaman politicas migratorias
mas integrales, que permitan administrar el impacto de la migración
mundial, con dignidad, humanidad y solidaridad, lo que nos permitiria
una gobernanza más justa; juntos paso a paso, podemos seguir
construyendo un mundo en el que la migración sea segura, ordenada,
regular y beneficiosa para todos y todas.