Arriban al puerto de San Pedro de Macorís las embarcaciones con los soldados norteamericanas de ocupación.
Fue ante los soldados de ocupación el gesto heroico del entonces joven Gregorio Urbano Gilbert , quien tomó la histórica determinación de oponer resistencia individual al desembarco de tropas extranjeras.
En el negocio donde trabajaba se hizo de un pequeño revólver calibre32, diez cápsulas para el mismo y un cuchillo. De allí se dirigió al muelle, observó a los norteamericanos que desembarcaron y escribió en un papel que luego introdujo en su bolsillo de su chaqueta: ‘Muero, pero muero satisfecho porque es un acto de protesta contra la invasión de mi patria por fuerzas extranjeras’.
Minutos después al grito de ¡Viva la República Dominicana! Gilbert descargó su revólver sobre un grupo de oficiales que desembarcaron.