Editorial

Lo que se espera de la rendición de cuentas

Nuestra Constitución vigente dispone que al iniciarse la primera legislatura ordinaria, el 27 de febrero de cada año, el Presidente de turno debe presentar las memorias de los ministerios y rendir cuentas de su administración del año anterior.

Es una ceremonia solemne que se realiza en el Salón de la Asamblea Nacional del Congreso de la República ante la reunión conjunta del Senado y la Cámara de Diputados.

La rendición de cuentas se sustenta en un discurso que desde ese solemne escenario dirige a la nación, mediante cadenas nacionales de radio y televisión, el ciudadano presidente de la República.

Como regularmente ocurre, en esta ocasión abundan las conjeturas sobre los temas y la profundidad y seriedad con que los tratará el mandato.

Se tiene por seguro que el presidente presentará este 27 de febrero los supuestos logros de un gobierno en el que el esquema publicitario es predominante, aunque la ciudadanía, que impotente ha sido testigo del retroceso, espera que sean tocados puntos de su interés.

Por ejemplo, a la gente le gustaría escuchar sobre caso del Seguro Nacional de Salud (SENASA), el mayor escándalo de corrupción administrativa en la historia reciente, que generó recursos cuyos implicados afirman habrían sido utilizados para fines político-electorales.

El escándalo del transporte, centrado en el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), es punto que a la gente le gustaría escuchar en la rendición de cuentas y quizás también la extensión del contrato de Aerodom y el destino que finalmente se dio a los 700 millones de pesos generados por su renegociación.

Quizás el jefe del Estado se anime y hable del apresamiento y procesamiento, por parte de autoridades de Estados Unidos, de funcionarios y figuras vinculadas al gobierno del PRM por presuntas actividades relacionadas con el narcotráfico.

El crecimiento económico de 2025 fue muy inferior al proyectado oficialmente, lo que ha afectado la credibilidad del equipo económico. Respecto a esto, sería tranquilizante que el mandatario explique la causa de esto y los correctivos puestos en práctica, para darnos la esperanza de que ese empobrecimiento no se repetirá en este año 2026.

Otro gran problema lo constituyó en 2025 el aumento desmesurado de los precios de los alimentos, lo que afectó especialmente los hogares pobres, clase media baja y zonas urbanas periféricas. Este es otro tema que la gente espera «toque» el mandatario en su rendición de cuentas.

Aunque el gobierno ha insistido en que la tasa de homicidios se redujo durante 2025, lo que dice el gobierno se contradice con la experiencia de la gente en su día a día. Este es otro de los temas esperados por los ciudadanos y las ciudadanas.

Sin embargo, el nivel de endeudamiento del país durante 2025, sin que se vea una obra material e institucional que lo justifique, es el renglón que acapara la atención de todos los dominicanos, y sobre él se espera que hable el presidente Luis Abinader este 27 de febrero.

Como puede verse, son muchos los puntos que los dominicanos y las dominicanas esperan que el mandatario toque en su rendición de cuentas. Y no puede ser de otro modo porque ante tanta improvisación y desacertadas políticas públicas de este gobierno el país ha entrado en una crisis de confianza institucional, que es un preocupante factor de riesgos para la democracia y el bienestar de todos.

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