Lo que se proyectó como un parque fluvial para el disfrute de residentes en Los Mina y sectores aledaños donde existía La Vieja Barquita se ha convertido en un lugar abandonado, depósito de basura, maleza y agua cloacal, a pesar de la inversión de millones de pesos, denunció el periodista Adalberto de la Rosa en un reportaje en el periódico Diario Libre
Las 15 hectáreas donde más de 1,400 familias vivieron durante más de 30 años, ahora son un lugar de árboles, enmarañado de plantas trepadoras que «asfixian» las 22,000 especies sembradas por el Jardín Botánico como parte del parque.
El ambicioso proyecto de recuperación ecológico y ordenamiento urbano que buscaba cambiar el lugar de lamentos, pérdidas e incertidumbre cada vez que se desbordaba el río Ozama, ahora es un tétrico espacio silencioso.
Hoy el esfuerzo desplegado en la gestión del Presidente Danilo Medina, se pierde entre compactos árboles que no paran de buscar el cielo, mientras basura y agua cloacal abonan sus raíces en su paso hacia el Ozama.