El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, abandonó Islamabad tras mantener una larga jornada de reuniones con las altas autoridades militares y civiles pakistaníes sin guardar la llegada de los enviados del gobierno de Estados Unidos, que en principio habían anunciado su viaje a la capital de Pakistán para el día de hoy.
Aunque los detalles de las conversaciones fueron escasos, Araqchi se reunió con el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, y otros altos funcionarios. No había garantías desde un inicio de que las conversaciones con los enviados estadounidenses fueran a ser directas.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Araqchi expuso a sus interlocutores paquistaníes «las posiciones de principio de [su] país sobre los últimos acontecimientos relacionados con el alto al fuego y el fin completo de la guerra impuesta contra Irán». Sin embargo «no hay prevista ninguna reunión entre Irán y Estados Unidos», había afirmado previamente en X el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, quien precisó que su país transmitirá su posición a los estadounidenses a través de los mediadores pakistaníes.
Al ser consultada sobre las reservas de Teherán respecto a las posiciones estadounidenses en las conversaciones, una fuente diplomática iraní en Islamabad declaró a Reuters: «En principio, la parte iraní no aceptará demandas maximalistas».