Comparto lo planteado en Cotuí, provincia Sánchez Ramírez por el expresidente de la República y presidente del Partido de la Liberación dominicana (PLD), Danilo Medina de que el PRM busca evitar que la población conozca el descalabro de su situación electoral.
Hoy el pueblo dominicano está viviendo una realidad difícil que no se puede ocultar con discursos ni campañas mediáticas. El alto costo de la vida está golpeando fuertemente a las familias: los alimentos, los medicamentos, el transporte y los servicios básicos aumentan constantemente, mientras el salario sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de la población. Danilo Medina tiene razón cuando señala que el Gobierno parece más preocupado por controlar la percepción pública que por enfrentar los problemas reales del país.
También es evidente el deterioro de la seguridad ciudadana. La población vive con miedo por la delincuencia, los robos y la violencia que afectan diariamente a los barrios y comunidades.
A esto se suma la creciente preocupación por los feminicidios, una tragedia social que continúa arrebatando vidas sin que existan políticas públicas firmes, preventivas y efectivas para enfrentar esta problemática. Incluso dirigentes del PLD han criticado la falta de un verdadero plan gubernamental ante el aumento de estos casos y han pedido acciones concretas en favor de las mujeres dominicanas.
Otro tema preocupante es el endeudamiento del país. Mientras el Gobierno continúa tomando préstamos millonarios, la población no ve reflejado ese dinero en mejoras reales para su calidad de vida.
Las calles siguen deterioradas, los apagones afectan comunidades, los hospitales tienen carencias y los programas sociales no responden de manera eficiente a las necesidades del pueblo. Danilo Medina ha denunciado que el Gobierno ha caído en un modelo basado en préstamos y gasto corriente, sin una planificación clara para resolver los problemas estructurales del país.
Lo más alarmante es la ausencia de políticas públicas sólidas para enfrentar todos estos desafíos. No existe una estrategia clara para controlar el costo de la vida, fortalecer la seguridad ciudadana, reducir la violencia contra la mujer ni garantizar estabilidad económica. Por eso, muchos ciudadanos sienten frustración y recuerdan que durante los gobiernos del PLD existía mayor estabilidad económica, más programas sociales y una sensación de mayor organización estatal.
La democracia no se fortalece escondiendo encuestas ni limitando la información. La democracia se fortalece escuchando al pueblo y enfrentando con responsabilidad los problemas que hoy afectan a la República Dominicana.