Opinión

El argumento explica el «por qué» y el «cómo».

En los estilos periodísticos de redacción de los últimos tiempos predomina la tendencia a que se reduzcan los espacios ocupados por las ideas y conceptos del redactor de las notas, comunicado o reseña.

Este debate llega también al ámbito del ejercicio de la política y de los partidos políticos.

Se trata de una cultura ligera, marcada por la brevedad, la fragmentación, en medio de una sobrecarga informativa, que contribuye a la desinformación.

La brevedad o concisión se han extremado, generando múltiples inconvenientes como la superficialidad, propagación de noticias falsas y la fácil manipulación de los lectores.

La síntesis no facilita el análisis crítico, pues no presenta las diferentes aristas de los temas que se enfocan en los textos simplificados.

Casos complejos terminan enfocándose en consignas o titulares, solo para llamar la atención.

En la redacción tradicional nunca falta el Background, que es el fondo o antecedente del escrito que facilita la compresión de los enfoques y argumentos.

La rapidez de la vida moderna lleva al consumo de ideas rápidas, sin que se profundice y permita el cedazo de la criticidad, un terreno fértil para la propagación de las noticias falsas

Un titular o un subtítulo explicativo en la redacción periodística, busca captar la atención rápidamente, mientras que los argumentos estructurados, ofrecen contexto y evidencian.

Hace ya mucho tiempo leí en un manual de redacción lo que citaremos a continuación, que jamás hemos olvidado: “Un titular solo te da el «qué» o el «quién». El argumento te explica el «por qué» y el «cómo».

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