Sin demeritar las encuestas como indicador para orientar el trabajo político, sus resultados siempre los hemos tomado con un granito de sal, que es como en buen dominicano se expresa la duda sobre ciertas cosas.
El cruce de las dos encuestas de reciente publicación, la de la cadena de medios ACD Media y la de la firma Gallup para el periódico Diario Libre, permite confirmar lo que se siente en el día a día en los hogares dominicanos, sobre todo al regreso del colmado, supermercado o mercado: una preocupación económica y social.
En el estudio de ACD Media, el 54 % de los encuestados considera negativa la situación nacional, frente a un 44.2 % que la evalúa positivamente.
Casi la mitad entiende que en los próximos meses el país estaría peor o igual de mal.
La Gallup apunta que el 62.9 % de los consultados considera mala o muy mala la situación económica nacional.
La ACD Media ofrece las explicaciones del gran descontento de la población por el impacto del alto costo de la vida (un 42.3 %, como principal problema nacional), con un 59.2 % que afirma que la comida es el gasto que más pesa en el hogar.
Cuando se preguntó qué ayudaría más a aliviar la economía familiar, el 57.7 % respondió: bajar el precio de los alimentos.
Estos porcentajes son desgarradores. Expresan la profunda preocupación en los hogares en donde los ”chelitos” no rinden, lo que ha llevado a que por lo menos se salte una comida y/o se reduzca el valor nutritivo de las tres calientes, que ya no son tres.
Se entiende la diplomacia de los medios y de los hacedores de encuestas para extender una mano amiga al jefe del Estado, quien, a pesar de las limitaciones en los hogares, presenta una cómoda aceptación, lo que no sucede con el partido político que sustenta al gobierno.
Los números de las mediciones deben servirle al gobierno para un análisis profundo, evitando el simplismo de confrontar una cruda realidad con anuncios cargados al alto presupuesto publicitario.
La población reclama respuestas concretas frente al alto costo de la vida, que es donde estriba la principal preocupación ciudadana, que cada día se impacienta más.