El Gobierno del PRM cree que aún somos indios, frase del lenguaje popular que se utiliza para reclamar cuando se intenta engañar la inteligencia o aprovecharse de la ingenuidad de otra persona.
Es lo que se persigue con el llamado “Plan Anticrisis para la sostenibilidad y la protección de la población frente a la crisis global”, que no es más que un Paquetazo Fiscal, maquillado con el nombre de plan anticrisis.
Antes del anuncio del Ministerio de Hacienda y Economía se montó una campaña a los fines de crear las condiciones para la aceptación ciudadana de lo que se anunciaría.
Se hizo el anuncio acompañado de declaraciones de un supuesto respaldo de sectores nacionales con los que el gobierno se ha comprometido en apoyar y una avalancha de opinadores, a quienes les toca una parte del cuantioso pastel publicitario.
El anuncio fue acompañado de un despliegue publicitario de las bondades del famoso plan con portadas y páginas interiores de los medios impresos y digitales vendiendo unas bondades inexistentes.
Como se aprecia, la austeridad, que debe ser primordial en el manejo de una situación de limitaciones económicas, no está presente, ni mucho menos la calidad del gasto, como se le enrostra al Gobierno.
Sin lugar a dudas , aumentar las recaudaciones que se propone en plan, va a significar mayor disponibilidad para el gobierno seguir incrementando el gasto corriente y mantener casi nula la inversión de capital.
Es un contrasentido pedir sacrificios a la población y continuar el despilfarro público en el gasto de nómina, pensiones inmerecidas, sueldos de lujo a funcionarios y asesores.
La estrategia mercadológica utilizada por el gobierno para presentar este plan anticrisis, delata la poca sinceridad de dicho plan y nos invita a detectar los regalos envenenados que subyacen en este Paquetazo, aunque se insista en cambiarle el nombre.
De nuevo el gobierno quiere vender gato por liebre.