Por: Héctor Olivo
El proceso de Consulta que organiza el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se desarrolla en estricto apego a la Constitución, la Ley de Partidos Políticos y la Ley del Régimen Electoral, explicaron al salir de la sala de audiencias del Tribunal Superior Electoral José Ramón (Monchy) Fadul, delegado político de la organización ante la Junta Central Electoral, e Yván Lorenzo, vicepresidente del partido.
Ambos, junto al jurista Manuel Galván, representaron al partido morado en la audiencia de la alta corte donde se conoció un recurso de nulidad contra el proceso de Consulta programado para el 18 de octubre.
Al responder a los periodistas, Fadul advirtió que impedir el desarrollo de las actividades internas de las parcelas políticas lesionaría el sistema democrático y el régimen de partidos, al pretender limitar facultades propias de las organizaciones que no contraviene ninguna disposición constitucional ni legal.
Explicó que los partidos no pueden permanecer inactivos hasta la apertura formal del proceso electoral, sino que deben mantener su dinámica organizativa y fortalecer su estructura interna.
De su lado, Yván Lorenzo cuestionó la acción judicial emprendida contra la Consulta interna al recordar que fue el propio Comité Central la instancia partidaria que aprobó la realización de ese proceso.
Señaló que quienes hoy impugnan la decisión se sometieron previamente a lo acordado por ese organismo de dirección, por lo que dijo no comprender las razones que motivan esa actuación.
La consulta peledeísta, en la que participarán miembros, militantes del PLD y ciudadanos sin afiliación partidaria, no constituye una escogencia formal de candidatura, sino una medición de los niveles de simpatía de los aspirantes.
Como partido político en un Estado de derecho, la organización está facultada para hablar con su pueblo, presentar ideas y sugerencias, fijar posiciones públicas y consultar a la sociedad dominicana sobre sus principales necesidades y los diversos aspectos relacionados con sus procesos internos, incluyendo sus aspirantes a puestos electivos y la identidad partidaria, con el propósito de que la ciudadanía contribuya a definir el rumbo que debe seguir la organización.
La consulta anunciada por el PLD, que se rige por un Reglamento, Instructivos, calendario de actividades, circulares y otros dispositivos, persigue identificar cuál de los aspirantes cuenta con mayor nivel de simpatía, tanto entre la militancia del partido como entre ciudadanos que no pertenecen a ninguna organización política.
Este mecanismo permitirá al PLD conocer el nivel real de aceptación de sus aspirantes, facilitar la construcción de consensos internos y diseñar con suficiente anticipación una estrategia política alrededor de la figura que resulte mejor posicionada.
En las mediciones que se hacen de los niveles de simpatías en la población el PLD es altamente valorado en casi todas las preguntas de los encuestadores, más sin embargo, carece de una cara visible para proyectar el anhelado triunfo en los comicios.
Lo que se escogerá en la fecha indicada es un aspirante de consenso, no se trata de la elección formal del candidato presidencial, que debe escogerse el primer domingo de octubre del año preelectoral, es decir, en octubre de 2027.
La dirección del partido sostiene que la consulta es un paso organizativo interno que permitirá llegar con una candidatura unificada al proceso formal establecido por la ley.
Una comisión viene realizando un trabajo encomiable en la organización de la consulta, tratando cada detalle e integrando al Partido en todo el proceso, consultando de forma continua a los aspirantes y a sus representantes y siendo lo bastante riguroso al revisar las normativas internas y a las leyes nacionales.