A las 2:30 de la madrugada es derrocado el presidente constitucional Juan Bosch mediante un golpe de Estado militar. Juan Bosch es encarcelado en el Palacio Nacional, en donde permanece por varios días.
Una Junta Militar asume el control político del país mientras se configura el gobierno de facto que sustituirá al gobierno constitucional del profesor Juan Bosch.
La asonada militar, encabezada por el entonces secretario de las Fuerzas Armadas, mayor general Víctor Elby Viñas Román, acusó al gobierno de Bosch de pro-comunista.
A las 6:30 de la mañana, a través de un manifiesto, disolvieron las cámaras legislativas, suprimieron la Constitución de abril de ese año así como todos los actos emanados al amparo de esa Carta Sustantiva; declarando vigente la del 17 de septiembre de 1962.
En el mismo, se declaraba «fuera de la ley» tanto la doctrina comunista, marxista-leninista, castrista (contra Fidel Castro) «o como se la quiere llamar», como a los partidos políticos que velada o no abiertamente la profesaran.
Una Junta Militar Provisional asume control del gobierno hasta tanto se integre un gobierno conformado por civiles.