Este jueves es día no laborable en el calendario dominicano porque se celebra el Día de la Virgen de Las Mercedes.
Es la patrona del pueblo dominicano, trazando una diferencia con nuestra señora de La Altagracia, que es la madre espiritual del pueblo dominicano.
A los templos católicos acuden los fieles creyentes para rendir culto a la Virgen, especialmente en el Santo Cerro, en La Vega, donde se encuentra su santuario, en este año con las limitaciones impuestas por la pandemia del Covid-19
Un programa de actividades se desarrolla en el Santo Cerro a donde acuden feligreses en peregrinación, con las limitaciones del distanciamiento social que ha impuesto la situación de salud generada en el mundo con la difusión masiva del nuevo coronavirus causante de signos y síntomas del Covid-19
La Virgen de las Mercedes es también patrona de todos los cuerpos de bomberos del país.
Además del Santo Cerro, nuestra señora de Las Mercedes es patrona de la provincia de La Vega, Pimentel, Cabrera, Constanza, Hato Mayor, Imbert y Sabana Grande de Palenque.
En la capital, un importante templo colonial es dedicado a la virgen con una gran cantidad de devotos. Se ubica en la calle del mismo nombre, una tradicional arteria de la vieja ciudad.
La Virgen de la Merced o Nuestra Señora de las Mercedes es una advocación mariana Es equivalente a Virgen de la Misericordia.
Leyenda de la aparición de la virgen
Del escrito ¿Qué pasó en verdad en el Santo Cerro? Origen de la leyenda de la Virgen de las Mercedes de la antropóloga e historiadora Lynne Guitar, Ph.D. encontramos la explicación que citamos:
“En el Santo Cerro a finales de marzo de 1495, parece que tanto unos como otros creyeron que habían ganado la batalla. Maniocatex y Guarionex, sabiendo que ellos eran los evidentes vencedores, habiendo repelido a los aliados de los españoles y forzado a éstos a retirarse hacia la montaña tan alto como pudieron, sencillamente se fueron a sus casas la noche que terminó la batalla, como era su costumbre —los ataques a la cruz pueden haber sido un gesto simbólico de desprecio o podría aun haber sido perpetrado por algunos de los mismos descorazonados aliados taínos de los españoles, antes de marcharse a casa. Cuando los españoles despertaron ante un campo de batalla vacío al amanecer, sin embargo, supusieron que los taínos se habían retirado. En cuanto a la cruz indestructible, sugiero que Colón no cortó un árbol de níspero para plantar la famosa cruz, sino que hizo la cruz de un árbol vivo arraigado profundamente en la tierra, y por tanto, difícil de tumbar— mientras su madera verde y viviente sería difícil de quemar, o de cortar con hachas de piedra. La luz blanca y el descenso de la Virgen en un brazo de la cruz, que sólo vio Fray Juan Infante, creo que se trata de intentos sinceros de explicar —muy probablemente de manera retrospectiva— el triunfo milagroso de los españoles sobre los guerreros taínos”.