Para que la organización se involucre desde los niveles más bajos hasta la cúspide, la dirección debe establecer el marco de referencia sobre los ejes temáticos, los focos que deben seguir, e involucrarse y comprometerse.
Juan Bosch decía que la guerra es lo que más se parece a la política y en la guerra se utilizan las Estrategias que deben ser aplicadas en el campo de batalla con buenas tácticas, donde salen los buenos tácticos para ganar esas conflagraciones. De esto debemos aprender que, no se puede ganar una batalla si no contamos con buenas estrategias y buenos hombres para aplicarla en el campo que interpreten bien estas y puedan aplicar las tácticas convenientes para conquistar el espacio en pugna, que debe ganarse en el mejor tiempo y con menores bajas y costos.
También Don Juan ponía mucho énfasis en los métodos de trabajo, que no son más que los procesos con los cuales se ejecutan las operaciones y los mismos deben ir desde una enseñanza teórica bien definida para aplicarse en la práctica. Una teoría y práctica que nunca debe perder de vista las condiciones de la organización en cuestión, sus fortalezas y debilidades, pero tampoco el entorno, condiciones y tiempo de las oportunidades y amenazas, en que se van a ejecutar nuestras estrategias y tácticas para alcanzar los objetivos.
Pues bien, llegando aquí, debemos conocer muy bien, cual es la misión de la organización, y en este caso nos referiremos al PLD, que tiene bien definido su Declaración de Principios, que podríamos decir es su misión: Liberar a nuestros ciudadanos que viven en la pobreza, para hacer posible el derecho del desarrollo humano pleno y a la atención de sus necesidades, haciendo el esfuerzo para superar los niveles de pobreza, de desigualdad y de exclusión social en todos los sentidos.
Pues bien, esa es la misión del PLD, la cual puede resumirse. Todas las acciones del Partido deben ir dentro de ese marco conceptual con una visión clara, de cuando pretende ir alcanzando esos objetivos, esa meta del desarrollo. Para lo cual debe fijarse metas como son alcanzar el poder, para desde este ámbito, ejecutar sus proyectos de nación que vayan reduciendo la desigualdad social en todos los sentidos. VISION Y MISION que deben estar bien claras en las mentes de sus dirigentes, diríamos con total unificación de criterio y unidad.
Ahora bien, falta algo que nos da sentido de unidad, cultura organizacional y mística, como son nuestros VALORES. Tenemos que estar bien claro, cómo vamos ejecutar nuestras estrategias, nuestras acciones, tácticas o procesos: Con ética que promueve el uso de los recursos públicos responsable; Progresista, rechazando las prácticas populistas, individualistas y neoliberales; Solidaridad, con nuestro compañeros y pueblo en general, rechazando el individualismo egoísta; modernidad, respetando los valores culturales y tradiciones y con una visión de futuro; democrático, luchar por la participación social, política, económica e institucional del pueblo dominicano. Etc.
Los vicios pequeños burgueses, que tanto rechazaba Don Juan, pesan mucho en el comportamiento de los compañeros, como son el individualismo, el tropismo y el populismo, y estos son enemigo de la unidad y el centralismo democrático, y es oportuna una frase del padre de la administración Peter Druker que decía que la cultura se come la estrategia, por lo que debemos planear nuestras acciones, tener buenas estrategias, pero debemos aplicar los tableros de seguimiento, que conlleven evaluaciones, emulaciones, sanciones y ajustes, para lograr cumplir con los tiempos y obtener los resultados deseados.
Voy a terminar con un párrafo de un artículo escribió el Profesor Juan Bosch para Vanguardia del Pueblo, donde además de que no teníamos que tener un partido grande para alcanzar el poder: Lo primero que debe hacerse, pues a la hora de abordar el problema de comunicarse con las masas es adoptar la posición correcta ante los problemas que las afectan, para lo cual hace falta establecer con claridad cuál es la línea política justa, en lo general y en lo particular, que debe seguirse; lo segundo es adoptar las formas adecuadas para que la masa se sienta expresada a través de lo que se le dice.