Editorial

Un nuevo aniversario conservando la esencia y la identidad partidarias

Como ha sido la tradición desde aquel diciembre de 1973, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) celebró en grande su fecha aniversaria con actividades en todo el país y en las seccionales del exterior.

Nuevamente la creatividad predominó en la dirigencia de la principal institución política del país con la organización de veladas artísticas, conferencias, charlas, encuentros navideños y de reflexión sobre los aportes a la institucionalidad y a la democracia en República Dominicana, ofrendas florales y la presentación de documentales.

La pauta quedó fijada el pasado 15 de diciembre en la hora marcada por las leyes para el izamiento de la bandera nacional en las instituciones públicas del país, en la que tradicionalmente el PLD organiza la ceremonia del solemne inhestamiento de los lienzos morado y el tricolor, con lo que se recuerda de manera simbólica el objetivo principal del PLD: completar la obra del patricio Juan Pablo Duarte y demás Trinitarios.

Unas dos horas más tarde se desarrolló un hermoso acto con el que quedó demostrado que el PLD es un ente vivo, reorganizado y preparado para librar las batallas por venir en procura de reconquistar el favor popular, como ha venido aconteciendo.

Cuarenta y nueve son los años del Partido de la Liberación Dominicana, en la antesala de medio siglo aportando soluciones desde el gobierno y desde la práctica política para consolidar el sistema democrático y la institucionalidad, así como adoptando, cuando le ha correspondido gobernar, las justas decisiones en procura del bienestar y la tranquilidad del pueblo dominicano.

Tres momentos caracterizaron el solemne acto de celebración; un primer episodio de reconocimiento a 22 de sus militantes por su larga trayectoria, compromiso y lealtad hacia la organización política.

El segundo, la culminación formal del ejemplar proceso de la Consulta Ciudadana, que movilizó el 16 de octubre pasado más de medio millón de ciudadanos, quienes en un ejercicio libérrimo inclinaron su voto por el aspirante a la candidatura presidencial con mayor nivel de simpatía: Abel Martínez.

Ese día se le entregó la certificación que lo acredita ganador de un proceso democrático, participativo, unificador, que ha marcado un precedente en la vida partidaria dominicana.

El tercero de los momentos es la renovación de las direcciones de demarcaciones con la juramentación simbólica de sus presidentes y secretarios generales, en representación de sus direcciones. 21 años tenía el PLD sin renovar sus estructuras, proceso que se ha realizado con gran participación y con el que el Partido morado marca otra diferencia en el sistema de partidos dominicanos de apego a la institucionalidad y de vocación democrática.

Cada día el Partido de la Liberación Dominicana avanza en su proceso de renovación y transformación orgánica; eso sí, conservando la esencia y la identidad partidarias.

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