La Junta Central Gubernativa resuelve, con el general Pedro Santana como presidente de la misma, declarar como traidores e infieles a la Patria a Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Mella, Pedro Alejandro Pina, Gregorio del Valle, Juan Evangelista Jiménez, Juan José Illas y Juan Isidro Pérez, a los que expulsa de por vida.