Circuló en la ciudad de Santo Domingo, un manifiesto en el que 68 padres de familia, calificados de ciudadanos notables, solicitaron a la Junta Central Gubernativa, controlada por el General Pedro Santana, que los trinitarios encabezados por Juan Pablo Duarte, fuesen declarados traidores a la patria.
Asimismo, pedían que Juan Pablo Duarte y demás trinitarios fueran expulsados del territorio nacional.