Daniel Cruz
Por: Daniel Cruz | Esperemos que ya se hayan provisto de su ración de palomitas de maíz para ver no La Semanal, que pasó a peor vida, sino la anual, la reunión de la rendición de cuentos y quimeras.
Uno no quiere que las cosas sean como son, pero no pueden ser de otro modo. Seis años en lo mismo: haciendo anuncios de cosas que jamás se hacen, informando de obras inauguradas dos y hasta tres veces, y justificando la incapacidad en lo hecho o dejado de hacer por gobiernos pasados, como si llegaran ayer a la administración pública y no hace cinco años y medio, y en acontecimientos internacionales.
Todavía recordamos con vergüenza ajena cuando en su discurso de toma de posesión (16 de agosto de 2020) el presidente Luis Abinader dijo que tenía listo para enviarlo «en las próximas horas» un proyecto para modificar la Ley de Hidrocarburos, la de la formulita de Ito Bisonó, y más de cinco años después ese proyecto no hallado la manera de llegar al Congreso.
Como esa, son muchas las falsedades que este presidente ha dicho desde el escenario que se le ha habilitado hoy, y como cada año se produce lo mismo la novedad de hoy, por lo menos para este mortal, será ver cómo el presidente se supera a sí mismo. De modo que estamos listos para ver con curiosidad cuántas palas de tierra le echa a la dignidad de jefe de Estado un mandatario que al parecer se ha empeñado en alcanzar la categoría de mitómano empedernido.