Las recientes inundaciones que afectaron al Gran Santo Domingo, especialmente a Santo Domingo Oeste, evidencian una grave falla en la planificación, operación y mantenimiento del sistema de drenaje pluvial.
La ausencia de alertas tempranas y protocolos de emergencia demuestra una débil capacidad institucional en la gestión de riesgos hidrometeorológicos.
El colapso del sistema de drenaje urbano responde a múltiples factores técnicos:
Insuficiencia de la capacidad hidráulica de imbornales y colectores pluviales
Falta de mantenimiento preventivo en redes de alcantarillado pluvial
Obstrucción por residuos sólidos y sedimentos
Ocupación irregular de zonas inundables y márgenes de cañadas
Incremento de la impermeabilización del suelo urbano sin redimensionamiento del sistema
La expansión vertical de la ciudad sin adecuación de las redes sanitarias y pluviales, ha generado una sobrecarga en las infraestructuras existentes, diseñadas para condiciones demográficas y caudales muy inferiores a los actuales.
A esto se suma la ausencia de obras estructurales clave como:
Sistemas de retención y laminación de caudales (presas y reservorios)
Colectores troncales de mayor capacidad
Sistemas integrados de drenaje urbano sostenible
El manejo inadecuado de residuos sólidos, especialmente en cañadas, agrava el problema al generar taponamientos que reducen la eficiencia hidráulica del sistema.
Asimismo, la extracción indiscriminada de agregados (arena y grava) en ríos altera el régimen hidrológico, incrementa la erosión y reduce la capacidad natural de regulación de las cuencas.
Es imprescindible implementar:
Un plan maestro de drenaje pluvial metropolitano
Construcción de infraestructuras hidráulicas de control (presas, canales, colectores)
Ordenamiento territorial riguroso
Prohibición efectiva de construcciones en zonas de riesgo
Modernización de redes de alcantarillado sanitario y pluvial
Gestión integral de residuos sólidos
La recurrencia de estos eventos no es casual: es el resultado de una ciudad creciendo sin planificación hidráulica adecuada.
Cada año sin intervención estructural, el riesgo aumenta.