El ministerio de Energía y Minas dominicano solicitó a la secretaría de Energía de Estados Unidos el respaldo de todas las agencias e instituciones financieras de ese gobierno para instalar una gran terminal de recepción de gas natural en la Costa Norte, y una red de gasoductos que supla al gran Santo Domingo y alrededores y al Cibao Central, que podría extenderse hasta el vecino Haití.
El licenciado Pelegrín Castillo, ministro de Energía y Minas, informó al secretario de Energía norteamericano Ernest Moniz que su despacho trabaja en la elaboración de la «norma” que regulará la importación, almacenamiento y comercialización del gas natural, “con lo que se garantizará el acceso a terceros y la neutralidad” en el uso del combustible.
Al mismo tiempo, la “norma” sería la garantía para que capitales nacionales y extranjeros aprovechen la condición natural que ofrece el país, enclavado en el mismo medio de la región caribeña y con más de una docena de puertos disponibles, para instalar re-gasificadoras que permitan abastecer por mar a los pequeños Estados caribeños que así lo demanden.
En declaraciones exclusivas para Vanguardia del Pueblo, el funcionario que acaba de llegar de visitar en Washington al secretario Moniz, informó haber recibido garantías de la empresa privada norteamericana Chenier de que el gas natural estará disponible para exportación a la zona caribeña a finales de este año 2015.
De hecho, la Chenier ejecuta un enorme proyecto de proceso y almacenamiento gas natural en la Coste Este, en el Golfo de México, que será la primera de varias empresas gasíferas norteamericanas en comercializar el gas natural sobrante que el gobierno de los Estados Unidos autorizó exportar al sector privado sólo a sus aliados estratégicos de la región caribeña.
El ministro Castillo también formó parte de la delegación dominicana que encabezó la vicepresidenta de la República Margarita Cedeño de Fernández en la Cumbre sobre Seguridad Energética del Caribe, celebrada en Washington, la semana pasada, convocada y presidida por el vicepresidente de los Estados Unidos, Joseph Biden. La delegación la completaron el viceministro de Hacienda Magín Díaz y el vicepresidente-administrador de la CDEEE Rubén Jiménez Bichara.
Dentro de la estrategia energética que plantea el ministerio de Energía y Minas, la construcción del gasoducto Andrés-San Pedro de Macorís es la prioridad número uno, según explicó el licenciado Castillo, quien lo expondrá de esa manera en el diálogo que busca consenso para el Pacto Eléctrico, en el marco del Consejo Económico y Social.
La prioridad está determinada por la necesidad de convertir en forma inmediata a gas natural los 300 megavatios instalados en la antigua Cogentrix, propiedad de Basic Energy, que ahora procesan gasoil. También para ponerlo a disposición de Ege-Haina que opera dos plantas Quisqueya I y II, con capacidad para 230 megavatios cada una, y planta flotante Sultana del Este de 150 megavatios, todas con motores en serie que procesan búnker c y pasarían, con pocos aditamentos, a procesar gas natural. Otra planta que podría favorecer es “Los Orígenes”, que produce 30 megavatios y tiene que llevar el gas natural desde Andrés, en Boca Chica.
“Así evitaríamos tener que instalar una nueva planta re-gasificadora en la costa de San Pedro de Macorís, a poco más de 30 kilómetros de la existente en Andrés que por razones de economía para el país, medio-ambientales y de seguridad nacional no deben estar ubicadas en la misma costa”, comentó el ministro de Energía. Esa es la causa por la cual el ministerio de Energía y Minas no ha autorizado la re-gasificadora que proyecta el consorcio privado Antillean Gas en San Pedro de Macorís.
Un segundo gasoducto, también prioritario, sería construido desde Andrés hasta Haina, para servicio de la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional. De hecho, ya la empresa que opera la terminal de gas natural en Andrés, AES Dominicana, construyó y opera un gasoducto, pero de menor capacidad que los dos proyectados, para suplir combustibles a sus centrales generadoras Los Mina, en la ribera este del río Ozama.
Lo que se proyecta es que el Gran Santo Domingo, lo mismo que poblaciones satélites como San Pedro de Macorís y San Cristóbal, tengan acceso a utilizar el gas natural como sustituto del GLP en los hogares, y también para uso industrial y vehicular.
Castillo también planteó al secretario Moniz la conveniencia de establecer un Centro de Investigación yDesarrollo de Energía Renovable del lado haitiano, en asociación con la República Dominicana para desarrollar proyectos que liberen a ese país de la necesidad de utilizar carbón de leña para la cocción de alimentos, lo que repercutiría también en la preservación del bosque dominicano.
Explicó que entidades del tipo social y comunitarias pudieran muy bien asociarse para instalar fábricas de briquetas que, bien ubicadas en el territorio haitiano, pudieran suplantar la leña como carburante.
Eso, además de que, con la instalación de una gran planta re-gasificadora en Manzanillo con plantas generadoras a gas natural de gran capacidad pudieran suplir de energía eléctrica al vecino Haití.
Durante la Cumbre Caribeña de la semana pasada, los gobiernos participantes y Estados Unidos acordaron crear una Red de Inversiones en Energía para el Caribe, que procura una nueva estructura de cooperación para garantizar la seguridad energética de la región.
La red procuraría mayor cooperación entre los gobiernos y empresas privadas de las diversas islas caribeñas en la que participaría instituciones donantes, corporaciones financieras y empresas, además de identificar fuentes y proyectos de energía renovables en la región.
El Banco Mundial ha sido propulsor de la idea, puesto que posibilitó identificar en siete países delCarie Oriental fuentes de energía geotérmica, de las cuales ya se encuentran varias en explotación.
Lo que han determinado los técnicos del Banco Mundial, es que no obstante esos desarrollos de energía renovable, sigue el gas natural el carburante estratégico y abundante que sirva de base para los grandes desarrollos.