Desde sus inicios la República del Ecuador está vinculada a tres factores que le dan una configuración única entre los países de América Latina y explican el largo periodo de inestabilidad política que ha sido la marca distintiva de su accidentada historia.
Al producirse la independencia de las colonias españolas, las regiones de Quito y Guayaquil no eran más que el sur de la Gran Colombia, que presidía Simón Bolivar, pero que en la práctica era gobernada por Santander.
Este último, de clara tendencia liberal, planteaba la supresión de la esclavitud de los negros, los indígenas, actitud que era resistida por las élites oligárquicas criollas, lo que a su vez provocó que Bolivar asumiera el mando en forma efectiva e intentara ejercerlo de modo casi monárquico y dictatorial.
La situación hizo crisis en 1928, cuando Bolivar se declaró dictador de la Gran Colombia, lo que provocó su desintegración y el nacimiento de las repúblicas de Venezuela, Ecuador y Colombia.
Cuando se declara la independencia de este país, la primera discusión se centra en el nombre que debía llevar, porque, por razones históricas una mayoría pedía llamarlo Quito, sin embargo a esto se opusieron los habitantes de Guayaquil, por lo que al final le llamaron de acuerdo con su ubicación geográfica, en el centro de lo que es globo terráqueo.
Desde su inicio como nación el Ecuador ha caracterizado su vida política por la confrontación entre los que viven en la costa hacia el Océano Pacífico, representados por las oligarquías de Guayaquil y los que viven en la sierra que tienen como eje a los oligarcas de Quito.
La inestabilidad llegó algunas veces a la misma disolución del país, como lo ocurrido entre 1850 y 1858, cuando los políticos de Guayaquil tomaron medidas de corte liberal, como la abolición de la esclavitud, la supresión del impuesto a los indígenas y favores al campesinado, lo que fue rechazado por las elites ubicadas en Quito.
El resultado, cuando se intentó entregar las Islas Galápagos a un país extranjero, la división de Ecuador en cuatro estados, a saber, Quito, Guayaquil Cuenca y Loja, que se declararon independientes aunque al final se impuso la clase política de Quito, quienes unieron de nuevo al país.
Sin dudas, la tragedia histórica del Ecuador, se fundamenta en la transición de un país desordenado e inexistente en la práctica hacia una República con cierto nivel de organización pero en un sistema dictatorial.
Porque al reunirse de nuevo las regiones que intentaron ser independientes en una sola República, quien asume el gobierno es un representante de los grupos mas conservadores de la sociedad, representados por García Moreno, quien a pesar de organizar la sociedad y dar un impulso importante al país en el aspecto económico, tuvo pocas cosas que mostrar en el campo social y político.
En esta etapa histórica, habría que destacar la participación de la Iglesia Católica en las acciones del gobierno dictatorial, García Moreno, que era un católico militante, firmó un Concordato con el Vaticano, que entregó el control de la educación, la cultura y los medios de comunicación a instituciones eclesiásticas.
Además de dar todo tipo de privilegios económicos a la Iglesia, en la Constitución de 1869, a la que se le llamó la ¨Carta Negra¨, se obligaba a profesar la fe católica como pre-requisito para ser ciudadano del Ecuador.
El régimen llamado República Conservadora presidido por García Moreno, trajo un fuerte crecimiento económico al país, pudo cohesionar a las regiones que intentaron ser independientes, pero en un entorno dictatorial con gran influencia de la iglesia y exclusión de los pueblos indígenas.
Ecuador tendrá también como factor distintivo en la lucha política, la participación de los pueblos indigenas explotados y diezmados por los gobiernos que sucedieron a la independencia y la consolidación del país.
En el gobierno dictatorial de García Moreno, se produjeron las medidas que dieron privilegios de cobrar los diezmos y explotar la mano de obra indígena a la Iglesia, lo que produjo gran indignación entre los pueblos originarios del Ecuador.
En 1871 se produjo el primer y mas grande levantamiento indígena en la historia de ese país, que tuvo como líderes a Fernando Dakilema y Manuela León.
Ambos provocaron una rebelión que puso en jaque a las fuerzas militares del gobierno de García Moreno por varios meses, reclamaban un gobierno propio de los indigenas, un país de su propiedad donde se considerara iguales a los blancos, a los mestizos y a los indios.
Al final, Dakilema se sintió traicionado por algunos de sus capitanes y se entregó a las milicias de la gobernación, fue fusilado frente a su pueblo, mas su ejemplo iba a ser seguido décadas mas tarde por miles de indígenas que con sus marchas y contramarchas derribaron varios gobiernos a los que consideraron explotadores y excluyentes de los pueblos originarios del país.
Hoy en día, tanto Dakilema como Manuela León, son héroes nacionales del Ecuador ¨por su valor y lucha en defensa de la justicia y la libertad, como símbolos de la identidad y rebeldía de los pueblos del Ecuador¨ como lo dice el texto aprobado por el Congreso de ese país.
Con la caída de la dictadura de García Moreno, ajusticiado frente al Palacio de Gobierno en 1875, el país entra en un periodo de apertura donde se comienzan a organizar los primeros partidos políticos.
La división que se daba entre los productores latifundistas de la sierra, cuyo centro de acción era Quito, y los comerciantes de la costa, ubicados en Guayaquil, se trasmite a las dos fuerzas políticas que se forman en este periodo de la historia ecuatoriana.
En Quito domina el Partido Conservador y el Guayaquil reinan los liberales, ambos representan los intereses de los clases oligárquicas que dominan el país en el primer siglo de su vida republicana.
En 1884 Ecuador proclama la primera Constitución de corte liberal de su historia, con avances en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indigenas y las minorías, por la participación de una tercera fuerza llamada Partido Progresista que tiene influencia importante en la redacción del documento.
Sin embargo, el trato inhumano y esclavista que daban los conservadores a los indígenas en los latifundios de la sierra, provocó primero la migración de miles de pobladores que debieron declararse mestizos para ser aceptados como trabajadores en los pueblos de la costa.
Pero además, enfrentamientos armados entre liberales y conservadores, lo que produjo a fines del siglo XIX, la formación de tres gobiernos diferentes y la división nuevamente del país con capitales en Quito, Guayaquil y Esmeraldas.
Para esta época los liberales poseían mayor poder económico fruto de la apertura hacia el comercio y la evolución hacia un sistema capitalista mas avanzado, en comparación con las condiciones feudales en que se desenvolvían los terratenientes de la sierra.
Por esto, en 1896 asume el gobierno Eloy Alfaro, quien como representante de los liberales de la costa, establece una serie de medidas que darían sentido a la identidad nacional ecuatoriana y restablecerían la unidad de la nación.
Al proclamar la Constitución de 1897, se derogan la mayoría de los privilegios que dio García Moreno a la Iglesia Católica y se produjo una apertura hacia el respeto de loe derechos humanos de los ciudadanos del país.
Se derogó la obligatoriedad de ser católico para poder ser ciudadano, se abolió la pena de muerte, se permitió la libertad de culto y fueron reconocidos los derechos de los pueblos indígenas autóctonos.
La educación y el registro civil le fue arrebatado a la Iglesia Católica, se promulgó una ley de divorcio, se eliminó el diezmo obligatorio, se nacionalizaron los latifundios de la Iglesia y se instituyó la educación primaria obligatoria, laica y gratuita.
Todas estas conquistas estaban inspiradas en las ideas liberales que se planteaban como la solución a los problemas de exclusión y desigualdad que caracterizaban las relaciones de producción para la época.
Lo único es que las medidas de apertura de Alfaro, afectaban también a una parte importante de los privilegiados liberales, es decir a la oligarquía liberal que veía como se esfumaban muchos de los privilegios que compartían con los conservadores.
Es por esto que se alinearon con los dueños de la banca y dueños de hacienda de la costa en contra del Presidente a quien sustituyeron por el General Leonidas Plaza.
Pero Alfaro volvió a dar un golpe de estado y asumió el poder para terminar su obra cumbre, que fue la unión de Quito con Guayaquil a través del ferrocarril que une ambas ciudades, lo que fisicamente unió definitivamente al país.
Cuando abandona el poder en 1911, proceso electoral de por medio, Alfaro vuelve a activar en política, pero es apresado por el Presidente Carlos Freile y enviado a Quito, donde era odiado por las cúpulas económicas y religiosas.
Ya en la cárcel, azuzada por los sacerdotes y la oligarquía conservadora, el lugar donde estaba preso fue asaltado y fue muerto por golpes, cuchilladas y disparos; su cuerpo fue arrastrado por las calles de Quito e incinerado en un parque de la ciudad.
Este fue el simbolo de la ganancia de poder de parte de la oligarquía liberal y conservadora del país, que con esta muerte, dio termino al experimento liberal iniciado por Eloy Alfaro y volvieron a readquirir el poder perdido por las reformas iniciadas por su régimen.
Como hemos visto el vaivén de la política ecuatoriana, los periodos democráticos y dictatoriales, dependían de la preeminencia de diversos grupos económicos en la costa y en la sierra, que defendían a través de los diferentes gobiernos sus privilegios y fortunas.
Quitando ya todo obstáculo con la muerte de Eloy Alfaro, lo ricos del Ecuador comienzan a alternarse en el ejercicio del poder, constituyendo durante dos décadas gobiernos que podríamos calificar de plutocráticos.
Una plutocracia es el gobierno de los ricos, de los que tiene poder económico, y en el caso de este país los bancos y propietarios emitían incluso su propio papel moneda manteniendo absoluto control de las estructuras de gobierno.
Para 1922 la situación de los obreros y artesanos era insostenible, bajos salarios, altos precios, profunda crisis económica, por lo que se declaró una huelga general y una marcha obrera en la ciudad de Guayaquil, que fue reprimida brutalmente por el gobierno de la oligarquía liberal encabezado por José Luis Tamayo.
Miles de obreros fueron asesinados brutalmente en las calles de la ciudad, todo esto desembocó en un malestar generalizado que termina con el golpe de estado de un grupo de militares progresistas en 1925.
Ya en 1926 se realizan nuevas reformas liberales en el gobierno de Isidro Aroya, quitándole la libertad de emitir moneda a la oligarquía bancaria de Guayaquil, fundando el Banco Central del país y estableciendo la igualdad de género para la emisión del voto.
Pero en enfrentamiento tradicional entre la sierra y la costa se volvería a agudizar para 1932, cuando es electo Presidente el latifundista serrano Neftalí Bonifaz, quien fue desechado por el Congreso de la nación y dio oportunidad de surgir al caudillo que dominaría la política ecuatoriana por los siguientes cuarenta años.
La división y fraccionamiento de las distintas tendencias liberales y conservadoras, dio lugar a que surgiera un movimiento alternativo, denominado por su líder José María Velasco Ibarra, como de corte socialista.
Por la crisis parlamentaria que produjo el desconocimiento de Bonifaz como Presidente de la República, se celebraron nuevas elecciones, las cuáles fueron ganadas por Velasco Ibarra, iniciando lo que se conoce como la era del ¨velasquismo¨.
Solo dos años duró Velasco Ibarra al frente del gobierno, ya que fue derrocado y exiliado por las fuerzas armadas, posterior a esto entre 1935 y 1940 se produjo otro golpe de estado que culminó con la convocatoria a elecciones las cuáles fueron ganadas por el liberal Carlos Alberto Arroyo.
Este, representante de la oligarquía liberal y aliado a los Estados Unidos, dio amplios privilegios a las empresas norteamericanas y llevó al país a una guerra con Perú, en la perdió la mitad de su territorio nacional.
En este estado de cosas los militares dan otro golpe de estado en 1944 para reponer en el poder a Velasco Ibarra, quien, a pesar de ser apoyado por fuerzas de izquierda, liberales avanzados y conservadores progresistas, se guarda el programa de liberalización prometido y se inclina hacia la derecha.
En 1945 se promulga una Constitución de corte progresista con el apoyo de los sectores que había repuesto a Velasco en el poder, sin embargo este rompe el documento y se declara dictador en 1946, convoca a otra constituyente y es derrocado nuevamente por los militares.
Hasta ahora lo que vemos es a una sociedad fracturada, primero en dos partes geográficas y posteriormente por intereses económicos y de clase, junto con un grupo de ciudadanos expectantes y no participantes de los procesos que son los grupos indigenas originarios del Ecuador.
Después del derrocamiento de Velasco, la economía y el gobierno del país reciben un impulso a partir de los requerimientos de materias primas para la reconstrucción de las ciudades de Europa y Asia destruidas por los años de guerra.
En 1952, Velasco Ibarra vuelve a ser electo, por tercera vez Presidente de la República, siendo este el único mandato que pudo completar de las cinco veces que ejerció como primer mandatario de la nación.
Lo sustituye un presidente conservador, quien, aunque lo intenta, no puede echar hacia atrás muchas de las medidas progresistas que se habían ido acumulando en los diferentes gobiernos civiles y militares y había dibujado un nuevo escenario político y económico en el país.
De nuevo en 1960 gana Velasco las elecciones, sin embargo es derrocado un año después, siendo sustituido por su vicepresidente, quien a su vez es derrocado por los militares quienes asumen el poder en 1964.
En todo este periodo el país tuvo una explosión económica sin precedentes, sobretodo por la siembra masiva de bananos y otros productos agrícolas, sin embargo vendría un descubrimiento que sería clave para el futuro de la nación: el petróleo.
Múltiples gobiernos se sucedieron en el país entre 1963 y 1979: Junta Militar de 1963-1966, Presidentes Interinos en 19666, 1967 y 1968.
Elecciones ganadas por Velasco en 1968 quien de nuevo se declara dictador en 1970 y es derrocado en 1972 por Guillermo Rodríguez Lara, Junta Militar en 1976 hasta 1979 cuando vuelve la democracia con la presidencia de Jaime Roldós, quien muere en un accidente aéreo en 1981.
Todos estos gobiernos se suceden bajo la sombra del descubrimiento de yacimientos petrolíferos de parte de la compañía norteamericana Texaco, quien recibió permisos de explotación de parte de los gobiernos militares en tierras donde vivían indigenas desde tiempos inmemoriales.
Con el apoyo de tropas militares, las áreas fueron cercadas y las poblaciones trasladadas o exterminadas en los fuertes enfrentamientos que se produjeron en la selva amazónica, El aumento de los precios de petróleo a partir del embargo petrolero de 1973, produjo un aumento considerable de los ingresos del país, lo que, sin embargo, no se reflejaron en una mejoría de la calidad de vida de la mayoría de sus habitantes, lo que a su vez indujo a nuevas crisis sociales que se expresaron en los procesos electorales posteriores a la dictadura militar.
El sistema democrático se establece de nuevo en el Ecuador en medio de condicionamientos impuestos por el régimen militar, en 1979, por ejemplo, quien se presentaba como el candidato mas popular y favorito para ganar las elecciones, era el líder populista Assad Bucaram, quien encabezaba una coalición de fuerzas variopinta, fue vetado por una reforma que dispuso que para ser presidente se debía tener padre y madre ecuatorianos, en el caso de este. sus padres eran libaneses.
Ya en esas elecciones, la división tradicional entre liberales, conservadores y velasquistas fue sustituida por el voto mayoritario a una coalición formada por la Concentración de Fuerzas Populares y el Partido Socialcristiano, en una segunda vuelta electoral, ya que ninguno de los candidatos pudo lograr el 50% mas uno de los votos en la primera vuelta.
Jaime Roldós, quien fue el Presidente electo, solo pudo gobernar por un año y nueve meses, pues falleció en un accidente aéreo en el ejercicio del ejecutivo.
Terminó su mandato, cumpliendo con la Constitución, su vicepresidente Osvaldo Hurtado, quien llevó al país a una crisis económica de gran magnitud por las medidas neoliberales que implementó, un acuerdo perjudicial con el FMI y la baja de los precios de petróleo en el mercado internacional.
En 1984 ganó las elecciones otra coalición encabezada por León Febres Cordero, formada por conservadores, liberales y socialcristianos.
Este tuvo que enfrentar una fuerte crisis económica y la presencia de un frente guerrillero urbano, que obligó a una gran represión que alcanzó amplios segmentos de la sociedad ecuatoriana.
Febres Cordero era el líder de la derecha mas conservadora del país, por lo que amplió las medidas económicas de corte neoliberal de su antecesor y profundizó la crisis económica que se abatía sobre el Ecuador, en medio de un entorno internacional muy desfavorable.
En 1988 gana las elecciones Rodrigo Borja al frente de una coalición de grupos de izquierda, que con la crisis heredada y los amarres hechos con el FMI y los organismos de créditos a nivel internacional, tampoco pudo hacer grandes cambios que favorecieran a los mas pobres.
Sin embargo, en 1990 se produce un acontecimiento que marcaría los resultados electorales del país hasta nuestros días.
Se producen grandes movilizaciones de indígenas en todo el territorio de la nación, como si de pronto la enorme cantidad de descendientes de los pueblos originarios se hubieran despertado reconociendo la fuerza electoral que les daba la democracia.
Para este año, desde 1979 no se producía una asonada militar en el Ecuador, y comenzaba a consolidarse el sistema democrático representativo.
Miles de indigenas salieron a las calles de todas las ciudades del país a reclamar sus derechos y el gobierno de Borja no tuvo mas remedio que sentarse a negociar pactos, que la mayoría de los cuales no fueron cumplidos, pero se constituyeron en el despertar de este grupo étnico mayoritario en el país.
En 1966 gana las elecciones Abdalá Bucaram, un extrovertido personaje que se convierte en un payaso al frente del ejecutivo, por lo que en medio de acusaciones de corrupción y violaciones a sus deberes presidenciales es depuesto y sustituido por un gobierno interino que reforma la Constitución que reconoce la diversidad étnica del país y los derechos de los pueblos indigenas.
Con la salida de Bucaram vuelve la inestabilidad política, lo cierto es que su elección rompió con el pequeño espacio de respeto institucional a los gobiernos que surgieron de las urnas desde 1979.
A finales del siglo XX, Ecuador tenía como Presidente a Fabián Alarcón, quien fue nombrado por el Congreso y se convoca a nuevas elecciones en el año 1998, donde gana Jamil Mahuad, quien fue el candidato de la coalición del Partido Democracia Popular y el Partido Unión Demócrata Cristiana.
Mahuad tuvo que enfrentar la crisis económica mas profunda de la historia del país, se congelaron las cuentas bancarias, quebraron los bancos, la devaluación del Sucre fue tan espantosa que su gobierno anuló la moneda y asumió el dólar como papel monetario.
En medio de la crisis, los pueblos indigenas se levantaron con el apoyo de algunos coroneles de las fuerzas armadas, encabezados por Lucio Gutierrez e hicieron renunciar al Presidente, quien salió fuera del país.
Asume entonces la presidencia una junta cívico-militar por muy pocos días, ya que entrega el poder a Alfredo Noboa, quien era el Vice-presidente de Mahuad y por lo tanto le correspondía ejercer la presidencia hasta el término del mandato en el 2002.
En ese año se elige a Lucio Gutierrez, quien es presidente por el voto de una coalición de izquierda y de grupos indigenas, a los cuáles traicionó rodeándose de lo mas rancio de la derecha ecuatoriana en el frente político y económico.
En medio de grandes escándalos y enormes manifestaciones populares de repudio, Gutierrez huye del país disfrazado de militar y con un pasa-montaña ocultándole el rostro, después de asilarse en la Embajada de Brasil en Quito.
Debe entonces asumir la Presidencia el Vice-Presidente Alfredo Palacio, quien termina el mandato constitucional para el que fueron electos hasta el año 2007.
Alianza Pais es la coalición electoral que gana las elecciones del 2007 y, hasta el momento, devuelve la estabilidad y continuidad al régimen democrático del inestable Ecuador.
Esta alianza comprende a grupos de la sociedad civil, desprendimientos de los partidos tradicionales y movimientos de la izquierda ecuatoriana.
Especialmente se pueden destacar los Movimientos PAIS, Nuevo País, Iniciativa Ciudadana, Acción Democrática Nacional, Alianza Bolivariana Alfarista y Jubileo 2000, así como movimientos sociales y de base indigenista.
Agrupados alrededor de la crisis del sistema político tradicional, el desbarajuste de los últimos gobiernos derrocados por la ira popular y la inestabilidad y descreimiento en las instituciones, Alianza País gana las elecciones en la segunda vuelta electoral del año 2007.
Rafael Correa se convierte en Presidente del Ecuador y encabeza una modificación constitucional aprobada en referéndum que declara, entre otras cosas, al Ecuador como un país plurinacional dandole estatus de nación a los pueblos indigenas originarios, lo que significa un cambio profundo en los derechos que ahora disfrutan esas comunidades antes excluidas.
A pesar de las criticas, que hacen diversos grupos empresariales y populares, sobretodo por la sensibilidad a la critica del gobierno de Correa, sin dudas, esta coalición ha traído estabilidad política y crecimiento económico a uno de los países mas inestables de América Latina.
El estudio de la realidad política del Ecuador es un tema muy complejo, ya que en el confluyen, desde su fundación como Estado en el siglo XIX, contradicciones que se expresan en su inestabilidad política y fuerte confrontación interna, que es lo ha impedido el desarrollo de un país con fortaleza institucional.
Cientos de miles de ecuatorianos viven en Estados Unidos y Europa, fruto de un Estado que en múltiples ocasiones podría ser considerado como fallido.
Sin embargo, una coalición política con metas comunes, ha podido crear el ambiente d gobernabilidad y crecimiento que necesita cualquier país para su desarrollo.
En este caso, y hasta este momento, creemos que también en el Ecuador la implementación de una coalición política, ha sido la clave para dar estabilidad a ese país.