Según se detectó a través del estudio Barómetro de las Américas 2014, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) es el que concita mayor identificación entre la población dominicana, la cual ocupa el tercer lugar en toda la región con la mayor proporción de encuestados que simpatizan por un partido político.
De acuerdo al estudio que en esta ocasión se enfocó en “Cultura política de la democracia en República Dominicana y en las Américas, 2014”, 41,3% de los encuestados se identificó con el PLD. Este porcentaje representa cerca de cuatro veces más que el segundo partido más grande, el PRD que registró 10,3% de simpatía. El alto nivel de identificación partidista se ha mantenido estable cuando se compara 2014 con 2010, el último año sin elecciones presidenciales en que se realizó la encuesta del Barómetro de las Américas.
La investigación realizada por Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP, por sus siglas en inglés), con apoyo de La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) indica que “desde la transición a la democracia en 1978, la República Dominicana se ha caracterizado por niveles relativamente altos de estabilidad en el sistema de partidos, particularmente si consideramos los cambios significativos que se han producido en otros sistemas de partidos en América Latina. Ha habido cambios importantes en las preferencias electorales en República Dominicana, pero dentro del sistema de partidos existente, por lo menos hasta el año 2012 en que se realizaron las últimas elecciones”.
La encuesta, realizada con el objetivo de medir los valores democráticos y el comportamiento político en Las Américas, arrojó también que el presidente peledeísta Danilo Medina Sánchez, cuenta con una calificación de su trabajo bastante alta entre los encuestados y su nivel de aprobación en el momento de la encuesta era el más alto de todos en las Américas.
El 23% de los entrevistados dominicanos califica el desempeño de Medina como muy bueno, y otro 55,4% como bueno. Sólo 1,2% considera su desempeño muy malo, y 3,3% lo califica malo. Así, mientras 78,4% de los dominicanos califican positivamente el desempeño de Medina, sólo 4,5% lo califica negativamente.
El gobierno de la República Dominicana se encuentra entre los tres más valorados en toda la región, conjuntamente con Ecuador y Nicaragua.
Al examinar cada uno de los ámbitos incorporados en la escala general, tras un declive lento pero constante en la primera década del siglo XXI, las evaluaciones de desempeño en cuanto a “acción política” cayeron dramáticamente en 2012, para luego recuperarse en el 2014, y en los casos de la “reducción de la pobreza” y el manejo económico, sobrepasaron los niveles de la década anterior.
En tanto que “los esfuerzos del gobierno para combatir la pobreza” registra el promedio más alto, con un puntaje de 60,7 en 2014. El manejo de la economía se ubica en segundo lugar con un puntaje de 57,0, seguido con el mejoramiento de la seguridad ciudadana con 54,2 puntos, y el combate a la corrupción en último lugar con 46,5.
Entre todas las instituciones enumeradas por la encuesta, el promedio más alto de confianza se registra en el Presidente con un promedio de 71,1 en una escala de 0 a 100. “Este alto nivel de confianza coincide con la enorme popularidad del Presidente Medina, incluso ya avanzado su período presidencial … un resultado que envidiarían muchos de sus colegas en las Américas”.
Más allá de esta alta calificación para la presidencia, las instituciones con mayores niveles de legitimidad son sociales, no políticas. La Iglesia Católica, las asociaciones de vecinos y las iglesias evangélicas tienen los niveles más altos de legitimidad con puntajes promedios de 62,7, 59,7 y 58,9 respectivamente. Aunque, la confianza en la Iglesia Católica y en las iglesias evangélicas ha disminuido ligeramente desde 2012.
La única institución política aparte del presidente que tiene un puntaje relativamente alto son las Fuerzas Armadas, con un promedio de 55,3, apenas sobrepasando el nivel de confianza en las organizaciones empresariales. Las instituciones políticas restantes tienen una valoración menor, lo que indica que generan menos confianza en la ciudadanía.
En orden de mayor a menor en el nivel de confianza en 2014, después de la presidencia y las Fuerzas Armadas, están: las elecciones (46,7), el Congreso (42,8), el municipio (42,1), el sistema de justicia (38,5), la policía (35,6), y los partidos políticos (29,4).
La mayoría de estas instituciones, han experimentado niveles decrecientes de confianza en el público desde 2008. Este es un punto es considerado importante por las investigadoras, “ya que la confianza en el Presidente no parece haber tenido hasta el momento de realizarse la encuesta un efecto positivo en la confianza de la ciudadanía en esas otras instituciones públicas”.
El apoyo a la democracia descendió ligeramente de 2006 a 2010, para luego mostrar una recuperación de la legitimidad de la democracia durante los últimos cuatro años. Este progreso es estadísticamente significativo y substantivamente importante en la medida que el puntaje promedio en la escala de apoyo a la democracia aumentó de 68,6 en 2010 a 72,6 en 2014.
Recientemente también ha disminuido el apoyo a la idea de que un gobierno de mano dura sería mejor para resolver los problemas del país. En 2010, el 40,5% de los entrevistados apoyaba un gobierno de mano dura para resolver los problemas, pero en la encuesta más reciente sólo 34,9% aprueba esa posición, y este cambio es estadísticamente significativo.
Dice la investigación que en el ámbito regional, en este tema la República Dominicana se ubica en una posición relativamente alta entre los países de las Américas. Ocupa el noveno lugar en el apoyo la democracia como mejor forma de gobierno. “Este apoyo a la democracia parece estar influido por evaluaciones de desempeño, como se observó anteriormente en el análisis del apoyo al sistema, y por la presión de los asuntos del momento, como se observó en el análisis de la incidencia de la delincuencia y la corrupción en el apoyo al sistema”.
Además de los altos niveles de participación política a través de los partidos y de participación cívica a través de asociaciones religiosas, de padres de la escuela y de la comunidad, la cultura política dominicana ha experimentado altos niveles de clientelismo, dice el Barómetro de Las Américas.
“De hecho, en toda la región, los dominicanos han tenido el nivel más alto (37%) de experiencias clientelistas y conocimiento de ofrecimientos clientelistas hechos por partidos o candidatos a cambio de votos. Las personas más jóvenes, los hombres y los habitantes rurales son especialmente propensos a reportar ese tipo de situación”.