Andrés Terrero
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Que es el miedo escénico?, según Wikipedia “es el estado inhibitorio que reduce la efectividad comunicacional e impide el despliegue de las capacidades expresivas potenciales de los afectados.
«Miedo Escénico» implica realmente hablar de temor, de ansiedad, pues las respuestas emitidas por los aquejados, tienden a manifestarse antes de actuar en público, y durante, aunque se encuentren frente a grupos que no muestran en forma alguna predisposición o rechazo.
Este tema lo traigo ahora debido a que se acerca la fecha en que el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y el Congreso Nacional se tendrán que avocar a evaluar candidatos para las Altas Cortes, para la Junta Central Electoral y la Cámara de Cuentas.
Todos debemos recordar cuando por segunda vez el CNM se vio obligado a hacer esas entrevistas en público a muchos candidatos para esos puestos en las Altas Cortes. Esa modalidad de entrevista o intercambio entre aspirantes y los miembros del CNM fue un ejercicio innovador, por la forma en que se hizo y además que fueron todas televisadas. Estar en frente de los representantes principales de los tres poderes del Estado, tales como: Presidente de la Republica, Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Presidentes del Senado, Presidente de la Cámara de Diputados, del Procurador General de la Republica, más los otros representantes del Congreso Nacional, no debe ser nada fácil.
El ejercicio realizado hace ya unos años para la escogencia de los Miembros de la Cámara de Cuentas tenía menos rigidez ya que el intercambio se realizo frente a una Comisión de Diputados, lo cual genera menos presión, además estas no fueron televisadas, aunque si con público.
Entendiendo el Miedo Escénico, quisiera hacer una precisión y es que el mismo no debe afectar a que una persona con preparaciones profesionales y de sobrada experiencia, como la mayoría de los postulantes, no puedan demostrar un dominio adecuado de los temas técnicos para los cuales estaban compitiendo.
En aquella oportunidad pudimos ver algunos candidatos responder una cosa por otra, hacer una presentación kilométrica sobre sus preparaciones académicas y laborales; pero que al ser cuestionado respondían con dudas, de manera inadecuada, deformada y con una presentación pobre, u otros notablemente nerviosos, lo cual podría hacer que el público y los evaluadores entiendan que no han llenado sus expectativas. Vale decir que también pudimos ver muchos casos que demostraron una excelente preparación y habilidades, buen dominio del escenario y capacidad para escuchar y responder lo que le estaban preguntando. Es bueno señalar que hay una gran diferencia entre oír y escuchar y quizás en aquella oportunidad algunos solo estaban oyendo y no escuchando lo que le preguntaban.
Es cuesta arriba exponerse al escrutinio no solo de los Miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, sino a toda la población en general, local e internacionalmente, a través de los medios digitales que existen actualmente y de manera inmediata y quedar mal parado.
No obstante, se pudiera decir que un “examen escrito” no determina la capacidad, preparación y disciplina de un estudiante, pero cuando el examen es oral si debe ser determinante, y más aun cuando quien se está sometiendo lo hace para juzgar a terceros y a casos en donde estos terceros se involucran.
Parecería que es un buen ejercicio lo que hizo en aquella oportunidad el CNM, sin embargo creo que hubiese sido mejor que se escogiera un grupo de NOTABLES con experiencia en estos temas y que estos tuviesen la oportunidad de entrevistar de manera privada a todos los aspirantes a cada Corte y que estos tuvieran la oportunidad de presentar ternas por cada una de las posiciones a escoger. Naturalmente que previamente se debería hacer unos términos de referencias o parámetros para hacer esas evaluaciones. Algunos diran que hacer esto es quitar facultades al CNM, eso es relativo.
Esos NOTABLES, presentarían una lista reducida o ternas por cada posición a escoger. Entonces en base a esto el CNM haría las “entrevistas” publicas a esas personas, ya depuradas y con el conocimiento de que cualquiera de los mismos estaría en condiciones para poder ser Miembro de esas altas cortes. Quizás esos Notables pudieran tener también Veedores, como contrapeso.
Esto daría un mayor nivel de confianza en la escogencia y entiendo que la gente pensaría que los escogidos tienen la independencia, capacidad y calidad para representar al Estado en las funciones puesta en sus manos.
Pudiera decir que no estaría tan seguro que el miedo escénico no exista, lo que si estoy seguro es que si dominas un tema y lo controlas, con un poco de preparación se vencería, reitero si es que existe. Si el candidato cree que si existe, entonces se mentaliza y se prepara y de seguro lo puede vencer.
El autor es Contador Público Autorizado y Ex Presidente de la Cámara de Cuentas de la República