“Un reality show con pocas propuestas novedosas”, así tituló el redactor Roberto García Hernández de Prensa Latina el trabajo que la agencia de prensa divulgara a sus abonados en todo el mundo y que refleja en gran medida lo observado en un verdadero espectáculo para la televisión del debate de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump e Hillary Clinton.
Una gran expectativa en los Estados Unidos y todo el mundo ya que es el estilo de campaña con la etiqueta Made in USA, que los asesores y mercadologos políticos presentan como modelo.
Excelente iluminación, imagen limpia, acertados ponches de cámara, buena distribución de los podium y colocación del moderador respaldaron la excelente producción de un programa que sobrepasó los 90 minutos
Un primer contacto entre los aspirantes presidenciales en los Estados Unidos, que se convirtió en record de audiencia, presenciado por más de 80 millones de personas, confirmó Nielsen Media Research, pero que aportó muy poco
Un escenario montado que favoreció a la candidata mujer y que perjudicó, si así pudiera decirse, al candidato republicano. Las encuestas posteriores al enfrentamiento vieron ampliamente ganadora a la señora Hillary Clinton sobre el empresario Donal Trump.
No se esperaba otra cosa, una dirigente política con largo años de militancia y con funciones publicas en el gobierno, en contraste con un debutante en la política, quien en muchas ocasiones habló de “los políticos” aspirando a que no se viera como tal, una gran torpeza.
Trump es el candidato de un partido político, el Republicano, no encabezar la boleta en las elecciones presidenciales de noviembre de un club deportivo o el consejo de administración de una de sus empresas. Tiene que entenderse un político.
En el primero de tres choques, realizado en la neoyorquina Universidad de Hofstra, Clinton atacó con énfasis las posiciones racistas y xenófobas de Trump, mientras este interrumpió en varias ocasiones a su interlocutora para echarle en cara su apoyo a acuerdos comerciales con otros países que según él dañan la economía norteamericana.
“Una tercera parte del tiempo estuvo dedicado a aspectos de seguridad nacional, ocasión en que ambos aspirantes esbozaron sus puntos de vista sobre las amenazas que afectan a la nación norteña y cómo deben enfrentarse” se lee en el reportaje de PL.
Los espectadores sintieron agudeza en los intercambios de los participantes en el debate que llevó al diario USA Today a calificarlo como el más violento en toda la historia moderna de las campañas electorales norteamericanas
El excelente programa de televisión no solo batió record de audiencia en la otrora pantalla chica, rompió las llamadas tendencias en las redes sociales. Casi 19 millones de usuarios comentaron o interactuaron en la red social Facebook sobre el debate presidencial entre la candidata demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, publicó el portal The Hill.
Según estadísticas de la compañía, las publicaciones de esas 18.6 millones de personas generaron 73.8 millones de Me Gusta, comentarios, contenidos compartidos y posts relacionados con el enfrentamiento auspiciado por la cadena NBC.
A su vez, unos 55 millones de internautas vieron en vivo videos relacionados con el debate, aunque dichos datos incluyen todo visión de al menos tres segundos, y quizás muchos no pudieron -o quisieron- pasar de ahí.
La opinión pública de los Estados Unidos, según los reportes de agencias , comentarios y hasta editoriales entendieron de que en el debate entre el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton, estos parecían más interesados en estrujarse sus defectos que en debatir asuntos de peso.
Tendremos días de análisis, comentarios y conjeturas en todo el mundo. En Republica Dominicana esas reacciones ocupando espacios en primera pagina y en grandes titulares; cuando en realidad lo ofrecido fue un buen espectáculo de televisión, que muy bien puede etiquetarse con el refrán de “mucha espuma y poco chocolate”