El 11 de mayo pasado la República Dominicana cumplió 5 años perdidos en la aplicación del Plan de Acción Mundial para la Seguridad Vial que promueve Naciones Unidas desde la proclamación del Decenio Global en el 2011.
Durante seis largos años, un grupo de técnicos a nivel de Iberoamérica estuvimos trabajando para que se produjera una respuesta de parte de los organismos internacionales, en especial Naciones Unidas, a lo que denominamos Tsunami Silencioso (INSEGURIDAD VIAL), hasta lograr la proclamación del Decenio, al que aún República Dominicana no se ha adherido.
Esto significa que muchas vidas se perdieron, y se siguen perdiendo en la red vial dominicana, prácticamente sin hacer nada para evitarlo, en un país cuya infraestructura, población, los centros urbanos y su parque vehicular, crecen vertiginosamente.
El último elemento, con una longevidad que pone en dudas la eficiencia de las autoridades en muchos aspectos, sobre todo, en lo que se refiere a la seguridad en motocicleta y transporte de pasajeros, al convertirse estos vehículos en elementos de alto riesgo para la circulación.
Los grandes congestionamientos en las ciudades más importantes y su vulnerabilidad en los trayectos interurbanos, con una flota vehicular de más de 20 años de uso en un 72%, lo cual significa producción masiva de gases de efecto invernadero, hasta el momento incuantificable, en especial en las zonas metropolitanas del Gran Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, emisiones dañinas a la salud y el medio ambiente.
Este fin de semana fue fatídico en el sentido de que ocurrieron hechos trágicos con irrecuperables pérdidas en vida y propiedades.
Solo en el 2015 los años de vida potencialmente perdidos (AVPP) por incidentes de tránsito se aproximan a 58,000.
En base a esa cifra lamentable, de pérdida de vidas productivas en un período de 12 meses, hacemos un ejercicio que podría estremecer a nuestras autoridades.
Resulta que en febrero pasado conmemoramos los 172 años de la creación de la República Dominicana. Con los años perdidos en el asfalto por esta causa, la República Dominicana de hoy pudimos reconstruirla desde su nacimiento a esta fecha, 337 veces. ¡Increíble!