Hablan los hechos

Ecuador: una década ganada

La economía de Ecuador se dinamiza sobre una superficie de 256.370 Km2 cuya población asciende a 16.144.363 personas, con una ubicación geográfica que se encuentra situada en la costa noroccidental de América del Sur la y presenta una densidad poblacional de 63 habitantes por Km2. En la región de America Latina, es la octava economía detrás Brasil, México, Colombia, Perú, Venezuela y Chile.

Las cifras divulgadas por el FMI muestran que hasta el año 2015, la economía total ecuatoriana ascendió al respetable monto de los US$100,872 millones.

Las cifras divulgadas por el FMI muestran que hasta el año 2015, la economía total ecuatoriana ascendió al respetable monto de los US$100,872 millones, que al dividir este PIB por su población arroja que ese país posee un PIB percapita de US$ 6,070 dólares. Pero esto en nada indica que las bondades favorecen a todos por igual, ya que la desigualdad social y la concentración económica ha tenido un predominio ancestral, por ende, estructural, reproductora de pobreza.

En efecto, existen diferencias significativas del ingreso donde el 20% de la población más rica posee el 54,3 % de la riqueza y el 91 % de las tierras productivas. Por otro lado, el 20 % de la población más pobre apenas tiene acceso al 4,2 % de la riqueza y tiene en propiedad sólo el 0,1 % de la tierra, en adición, con la crisis de 1999, al país le tomó 7 años volver a los niveles de bienestar de 1995, para después salir adelante.

Las evidencias empíricas han demostrado que la crisis financiera durante el gobierno liberal, 1999, se produjo aproximadamente un 70% del cierre de las instituciones financieras del pais. La situación de crisis fue tan desconcertante e incierta que desde el inicio de 2000 el gobierno decretó la dolarización a una paridad de 25.000 sucres por dólar, lo cual fue una estocada mortal para los depositantes que tenían ahorros congelados en sucres, y que solo pudieron recuperar tan sólo una quinta parte de los mismos.

Durante el periodo 2007-2014, la pobreza por consumo se redujo de 38,3% a 25,8%, en tanto, la pobreza extrema por consumo se ubicó en 5,7%, lo que representó una reducción del 55,4%, aproximadamente 900.000 personas.

Tal situación generó una falta de esperanza e incertidumbre en la población de manera generalizada, la cual se tradujo en una inestabilidad politica y macroeconomica desconocidas, cuya magnitud provocó que los gobiernos fueran de corto plazo, en tiempos record, fruto de ser desplazados del poder por la intranquilidad que tal situación se apoderara de la población. Sin esperanza en el futuro inmediato, los votantes Ecuatorianos le dieron un voto de confianza y fe en el economista y catedrático Rafael Correa quien asumió la dirección del Gobierno en el año 2007.

La recuperación de la confianza y esperanza de la población estaba apostada en el nuevo gobierno el cual se afianzó con la aplicación de políticas económicas coherentes que dinamizaron las actividades económicas, traduciéndose esto en un repute en los niveles de crecimiento sostenido del PIB dando paso a la adopción de políticas sociales que favorecían a la población excluida de la riqueza generada. En efecto, durante el periodo 2007-2014, la pobreza por consumo se redujo de 38,3% a 25,8%, en tanto, la pobreza extrema por consumo se ubicó en 5,7%, lo que representó una reducción del 55,4%, aproximadamente 900.000 personas, significando esto que durante ese periodo que la desigualdad, medida atraves del coeficiente de GINI disminuyó en 4,8 puntos, al pasar de 0,455 a 0,408, donde el más bajo, es el de mejor resultado.

Esa contracción en los niveles de pobreza tiene una alta explicación en el hecho de que el PIB per capita de Ecuador al inicio del 2010 fue de US$4.633 dólares y para el primer trimestre del 2017 ha llegado a los US$ 5.848 dólares, significando esto un incremento de un 34,0% en su PIB percapita con respecto al año 2010. Esto explica el hecho de que desde 2007 hasta de 2015, alrededor de 94, 800 ecuatorianos ascendieron a la clase media, siendo este el pais que más pobreza ha reducido en toda América Latina, en la última década cayendo en un 4.7 puntos en tan solo un año.

Pero es que Ecuador ha sido una nación víctima de la insaciable voracidad de banqueros y latifundistas que saqueaban impunemente a una población que tenían como rehén y que, en su desenfreno, provocaron la mega crisis económica y financiera de 1999.

Esta es la razón fundamental que explica que en la segunda vuelta electoral el partido oficial haya logrado retener el poder con la victoria obtenida por Alianza País en el balotaje del 2 de abril, el cual confirma que el pueblo ecuatoriano supo discernir lo que estaba en juego: la continuidad de un gobierno que marcó un antes y un después en la historia contemporánea del Ecuador o el suicida salto al vacío, emulando la tragedia argentina. Lenin Moreno representa la consolidación de los avances logrados en numerosos campos de la vida social durante la última década; mientras que su adversario, Guillermo Lasso, personificaba el retorno de la alianza social que tradicionalmente había gobernado al Ecuador con las desastrosas consecuencias, caracterizada por que las grandes mayorías han estado terrenalmente sumidas en la pobreza e índices de desigualdad y exclusión económica, social aberrantes.

Pero es que Ecuador ha sido una nación víctima de la insaciable voracidad de banqueros y latifundistas que saqueaban impunemente a una población que tenían como rehén y que, en su desenfreno, provocaron la mega crisis económica y financiera de 1999. En un alarde de falsificación de los hecho históricos a esa gran crisis la denominaron, afectuosamente, “feriado bancario”, a pesar de que en su vorágine acabó con la moneda ecuatoriana, que fue reemplazada por el dólar estadounidense, y provocó la estampida de unos dos millones de ecuatorianos que huyeron al exterior para ponerse a salvo de la hecatombe, pero que en la actualidad se proyecta un 2017 con un crecimiento de 4.7%.

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