Recientemente fue publicado el estudio “Cuando la Prosperidad no es Compartida: Los Vínculos Débiles entre el Crecimiento y la Equidad en la República Dominicana”, contratado por el Banco Mundial a un magnífico equipo de trabajo dirigido por Javier E. Báez y Luis Felipe López-Calva. Es un estupendo estudio que analiza el crecimiento del PIB, y el comportamiento de la pobreza y la desigualdad en un período de once (11) años comprendidos entre el 2000 y el 2011, cuyas conclusiones nos llaman a reflexionar sobre la dirección que deben tomar las políticas públicas a aplicarse para hacer frente a las causas que generan la desigualdad y la pobreza en nuestro país.
A partir de los resultados de este estudio, algunos sectores interesados sostienen la tesis de que las gestiones de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), han “fracasado en el combate a la pobreza” y la desigualdad. ¿Es correcta esta opinión? Lo primero que debemos señalar es que la serie histórica analizada en dicho estudio abarca cuatro años de gestión de gobierno del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) del 2000 al 2004 y seis años de gestión del PLD del período 2004-2011.
En el 2000, año en que se inicia el análisis del Estudio y es el año en que finaliza la primera gestión de gobierno del PLD que comprendió el período 1996-2000, el nivel de pobreza moderada de los dominicanos y las dominicanas era de 32% y la pobreza extrema alcanzaba solo el 8.1%, por lo menos cuatro (4) puntos porcentuales menos que como era en el año 1996 y más de 10 puntos porcentuales por debajo de las cifras promedio de América Latina, en ese momento. La desastrosa crisis económica del 2003-2004 en el país, ocasionó que la pobreza moderada se incrementara en un 55.6%, es decir, que de un 32% se colocó en un 49.8% en el año 2004, lo que es lo mismo, que alrededor de la mitad de la población dominicana sobrepasó la línea de la pobreza y, más grave aún, la pobreza extrema creció en más de un 90% al pasar del 8.1% que la dejó la administración del PLD en el 2000 a 15.5% en el 2004.
Para el año 2011, la pobreza en la República Dominicana era del 40.4%, lo que quiere decir que las gestiones del PLD la habían disminuido en un 19%, es decir, había bajado 9 de los 17 puntos porcentuales que había aumentado producto de la crisis económica de 2003. Como resultado de las intervenciones de estas gestiones de gobierno, la pobreza moderada disminuyó un 34.2% al pasar de 15.5% a 10.2% en ese año.
Tasas de Pobreza Moderada y Extrema (2000-2011)
Mientras esto sucede con la pobreza extrema y moderada, con respecto a la desigualdad el Estudio destaca que la distribución del ingreso disminuyó moderadamente durante el período analizado, influenciada mayormente por una mejora en la distribución del ingreso en las áreas rurales a partir del 2006. El coeficiente de Gini, que es la medida generalmente utilizada para evaluar los niveles de desigualdad del ingreso, al igual que la pobreza moderada y extrema, se incrementó con la crisis económica del 2003, llegando a un máximo 0.524 y luego se redujo 0.480 puntos al finalizar el año 2011, colocándose 0.02 puntos por debajo del promedio de América Latina.
Coeficiente de Gini (2000-2011)
Si bien es cierto, que no podemos sentirnos satisfechos con el logro alcanzado por las políticas públicas aplicadas por las gestiones del PLD, en seis (6) de los once (11) años del período analizado en el Estudio, no menos cierto es que afirmar que se ha fracasado en el combate a la pobreza y la desigualdad es una exageración y una injusticia. Solo tenemos que pensar que para alcanzar los niveles que hoy exhibimos, tuvimos que enfrentar el desastre de la crisis económica del 2003 y sortear los efectos de las crisis financiera y alimentaria de 2008-2009, sin precedentes en la historia reciente de la humanidad.
Ahora bien, como dije al principio las conclusiones del Estudio, nos obligan a reflexionar sobre la dirección que deben tomar las políticas públicas del país para hacer frente a las causas que generan la desigualdad y la pobreza. Es necesario que pongamos sobre la mesa y discutamos con sinceridad, los tres grandes objetivos de políticas que definen estos analistas de cara al futuro: a) Promover una política fiscal equitativa, eficiente y sostenible; b) Construir instituciones transparentes y eficientes que promuevan la inclusión económica y social a través de una mejor prestación y calidad de los bienes y servicios públicos, la ampliación de las oportunidades económicas, el incremento de la movilidad económica ascendente y la protección de los dominicanos económicamente vulnerables a los choques negativos; y c) Fortalecer el acceso de los pobres al mercado laboral e incrementar la demanda por su mano de obra, de manera que se haga un uso eficiente del capital humano y facilite que los pobres se beneficien del crecimiento económico del país.
Independientemente de que compartamos o no, sus opiniones y el manejo dado en el análisis a algunas de las cifras presentadas, creemos que los responsables del Estudios dan en la diana con la definición de estos tres grandes objetivos de política.