Hablan los hechos

El PLD es hoy el principal soporte de la democracia política

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se erige hoy como el principal soporte de la democracia política, la que acarrea desde el Gobierno, Congreso y municipios hacia el anhelado escenario de consolidación y modernidad, no sin antes, desde la oposición, contribuir decididamente con la educación política del pueblo, en especial de la juventud y los trabajadores.

Sin menoscabo de las valiosas contribuciones que han hecho otras fuerzas políticas y sociales en favor de las libertades públicas, es de justicia señalar que el PLD ha sido motor y guía de las grandes oleadas de modernidad del Estado y de la economía, que ha sido además el instrumento partidario que ha encendido la antorcha de la justicia social.

Por qué el partido morado de la estrella amarilla ha podido sobrevivir a la epidemia histórica que en menos de una generación ha acabado con la mayoría de los partidos tradicionales y otrora poderosos de América Latina?

La respuesta a esa interrogante seria decir que el PLD nació como proyecto político inacabable, con una misión excepcional que trasciende el tiempo físico de sus dirigentes y militantes: la de completar la obra inconclusa de Juan Pablo Duarte, pero también porque esa organización fue fundada como negación a otra, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que ya había cumplido su misión histórica.

El PLD nació con 21 folletos en su cuna, sobre temas históricos, políticos, sociales, económicos, y organizacional, de la autoría de su fundador, el profesor Juan Bosch, para que su educación y formación se desarrollaran a la par balbucear sus primeras palabras, por lo que constituye el primer partido de América y quizás del mundo que nace en un pesebre de libros.

Juan Bosch definió al militante peledeista como un oficial, consciente, valiente y disciplinado, con elevado nivel de conciencia política y social para poder aplicar y promover el principio cardinal de “Servir al Partido para servir al pueblo”.

El líder vacuno al PLD contra las enfermedades propias de la pequeña burguesía, con el infalible antídoto de Los Métodos de Trabajo, legajo de normativas basadas en el centralismo democrático y respeto de la mayoría a la minoría, del que dijo debería cuidarse como niñas de propios ojos, porque para Bosch la unidad y la disciplina debían ser como hermanas gemelas.

Al presidente Joaquín Balaguer se le atribuye la apertura de la economía, lo que hizo mediante un decreto ley, pero el PLD ha sido el artífice de la modernización del ensamblaje jurídico político, incluido el relanzamiento del servicio judicial, la autonomía del Ministerio Publico, las Altas Cortes y todas las leyes y códigos relacionados con la transparencia en el ejercicio del Estado y del Gobierno.

Los gobiernos del PLD patrocinaron los acuerdos de libre comercio con Centro América y el Caribe, ampliaron la promoción de comercio a Europa, Asia y países del antiguo Bloque Socialista y conjuraron por siempre la barrera insular, mediante una ofensiva diplomática, política y comercial que insertó el gentilicio nacional en el mapa mundial, al punto que Republica Dominicana ostenta hoy puestos de liderazgos en importantes esquemas de integración regional y mundial.

En un próximo trabajo, expondremos otras razones por las cuales, el PLD sobrevivió a la epidemia que arrasó con la mayoría de los partidos de América latina, incluido de izquierda y centro izquierda.

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