El expresidente del Gobierno español Adolfo Suárez falleció este domingo como consecuencia del empeoramiento de su enfermedad neurológica, informaron fuentes médicas de la clínica Cemtro donde estaba ingresado desde el pasado lunes.
Aunque el proceso neumológico que padecía remitió, la enfermedad neurológica siguió avanzando hasta su fallecimiento, según el comunicado.
Suárez fue jefe de Gobierno durante la llamada transición, período que siguió a la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).
El expresidente sufría un agravamiento del Alzheimer que le diagnosticaron hace unos 10 años y desde 2005 ni siquiera recordaba el alto cargo que ocupó ni su papel desempeñado en la Historia española.
Figuras de diversas tendencias políticas reconocieron la trayectoria política en el complejo proceso de transición y en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 que supuso un peligro para la joven democracia española.
Suárez fue líder del partido Unión de Centro Democrático. El rey Juan Carlos -quien fue nombrado Jefe de Estado por Franco- lo seleccionó como jefe de Gobierno y fue ratificado en ese cargo en las urnas en 1977.
Durante su mandato se aprobó en referendo la constitución en 1978 y se pusieron en marcha reformas del aparato estatal, se decretó una amnistía de presos políticos y se legalizó el Partido Comunista.
Al conocerse el fallecimiento el Rey de España afirmó que fue un colaborador excepcional que tuvo como guía su lealtad a la Corona, la defensa de la democracia, del Estado de Derecho, de la unidad y la diversidad de España.
El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, lamentó el fallecimiento y expresó su convencimiento de que millones de españoles comparten ese sentimiento, por la grandeza histórica del primer presidente de la democracia.
El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, reconoció «desde la discrepancia ideológica» el papel jugado por Suárez en la transición y el intento golpista y afirmó que dimitió para no ceder a los chantajes de volver a la dictadura.
A nombre del Partido Socialista Obrero Español, su presidente Alfredo Pérez Rubalcaba, expresó la pena de los socialistas por el deceso.
«Fue el coraje hecho persona y el más firme defensor de los valores del diálogo y del consenso. Pero por encima de todo, Adolfo Suárez González, que ha fallecido este domingo 23 de marzo a los 81 años tras una larga enfermedad neurodegenerativa, entra en la Historia por haber dirigido un auténtico cambio en el curso de los asuntos públicos de España, que transitó desde el Estado dictatorial hasta la democracia constitucional en solo dos años y medio, a pesar de la intensidad de los esfuerzos de la extrema derecha y del terrorismo de ETA y del GRAPO para impedirlo, y de las conspiraciones de franquistas atrincherados en el inmovilismo» (PL).