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Presidente Correa exige a CIDH dejar de entrometerse en Ecuador

Quito, 29 mar (PL) El presidente Rafael Correa exigió hoy a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que días atrás solicitó medidas cautelares para tres condenados de injuriar al mandatario, dejar de entrometerse en los asuntos de Ecuador.

Ya basta de entrometerse en un país soberano, la CIDH no tiene capacidad para dictar medidas cautelares, y si las tuviera, ni siquiera dice que no se ha respetado el debido proceso, si no, que es sacrificando la ley de Ecuador, o sea, quiere legislar en Ecuador, advirtió Correa en su informe de labores a la ciudadanía.

El caso involucra al legislador opositor Cléver Jímenez, su asesor Fernando Villavicencio, y al exdirigente de la Federación Médica Carlos Figueroa, quienes a raíz de la intentona golpista del 30 de septiembre de 2010 acusaron penalmente al mandatario de haber cometido un delito de lesa humanidad.

Según ellos, Correa fingió su propio secuestro durante la revuelta que protagonizaron un grupo de policías en protesta por una reforma salarial, para luego poder ser rescatado del hospital donde estuvo retenido mediante un operativo que dejó 11 muertos.

Tras ser demandados legalmente por el jefe de Estado, Jiménez y Villavicencio fueron condenados a 18 meses de cárcel por el delito de injurias calumniosas, mientras que Figueroa recibió una sentencia de seis meses en prisión, pero los tres se encuentran prófugos de la justicia.
De acuerdo con Correa, para la CIDH ahora resulta que presentar una denuncia penal en la Fiscalía acusando al presidente de criminal de lesa humanidad es sinónimo de libertad de expresión.

A otros con ese cuento, sentenció el mandatario, al rechazar la solicitud de medidas cautelares presentada por el organismo con sede en Washington.
Apuntó que la CIDH, a la que calificó de burocracia internacional, tiene derecho a pensar lo que le dé la gana, pero no a tratar de imponerlas a un país soberano.

Aquí se va a respetar la ley de Ecuador, no los caprichos y novelerías de una burocracia internacional, agregó Correa, quien en repetidas ocasiones denunció la politización de esa entidad perteneciente al Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

En opinión del mandatario ecuatoriano, resulta inconcebible que la CIDH tenga su sede en Estados Unidos, un país que no ratificó ninguno de los instrumentos de la Convención Americana o Pacto de San José sobre derechos humanos.

Según el presidente ecuatoriano, que en más de una ocasión ha amenazado con abandonar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, la posición crítica de la CIDH respecto a Ecuador viene a ratificar la necesidad de que América Latina tenga sus propios mecanismos de defensa de derechos humanos.

Urgentemente se necesita algo nuevo y mejor, no podemos estar en manos de esta clase de gente, recalcó.

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