El proyecto haitiano de elecciones para este año parece hoy cada vez más incierto, por la lentitud del gobierno en la implementación de las medidas necesarias para su celebración, comentó el periódico Le Nouvelliste.
Las autoridades están aún muy lejos de neutralizar los ataques de las pandillas criminales, que mantienen la situación desfavorable para los comicios, cuya primera vuelta está fijada para el 13 de diciembre, añadió el autor del artículo, Jean Pharès Jérôme.
El miedo, por el contrario, vuelve a imponerse en las últimas semanas, sobre todo en las zonas metropolitanas aledañas a Kenscoff, donde un ataque causó una masacre con saldo de 40 muertos que originó el terror entre la población.
Según el comentarista de Le Nouvelliste, las bandas aumentan acciones como los secuestros, mientras el gobierno carece de una fórmula para neutralizarlas, y persisten “más interrogantes que respuestas sobre las elecciones”.
La administración del primer ministro interino Alix Didier Fils-Aimé Fils-Aimé es la encargada de encarrilar de nuevo al país, recuerda Pharès Jérôme.
Todas las instituciones nacionales esperan que esas elecciones generales garanticen nuevas autoridades legítimas, después de 10 años sin sufragios (2016), en medio de la violencia, la inestabilidad política y la inseguridad, en una nación carente de cargos electos.
“Se trata –comenta el diario- de una situación excepcional para un país que, hace 40 años, eligió la democracia como sistema de gobierno, por lo que no es exagerado afirmar que Haití —al igual que en 1986, tras la salida de (Francois) Duvalier— volvió a la casilla de salida”.
Fils-Aimé, aunque lleva casi siete meses en el cargo –apunta el diario- tiene todas las riendas en sus manos, pues decide el presupuesto y posee la facultad de nombrar y destituir funcionarios.
El gobernante “prometió mediante un pacto garantizar sobre todo la estabilidad y la organización de las elecciones”.
Pero, si, bien dicho acuerdo permitió el reparto de carteras ministeriales y direcciones generales antes de las elecciones, todavía está distante de crear las condiciones necesarias para celebrarlas.
Por su parte, “el Comité Electoral provisional (CEP) logró cumplir algunos hitos del calendario, aunque esto es todavía insuficiente para disipar las incertidumbres, de camino hacia las elecciones”, subraya la publicación.
El país continúa hasta hoy –explica- sin restablecer, la libre circulación de personas y mercancías en las carreteras nacionales, escenario en el cual los candidatos tendrían que desarrollar su campaña.
“¿Podrá el CEP –pregunta el articulista- inscribir antes del 13 de diciembre a más de tres millones de posibles votantes? ¿Existe algún plan para integrar al proceso electoral los territorios controlados por las bandas armadas?”